Quilmes revivió a Dálmine y se mete en la conversación por la permanencia
Otra paupérrima actuación del Cervecero, que terminó en derrota por 2-0 frente al conjunto de Campana, lo depositó en la zona baja de la tabla de posiciones. Los goles del local los convirtieron González y Nouet.
Por Facundo Carlomagno:
Muchas veces uno no sabe que contar, porque partido a partido Quilmes muestra lo mismo... actuaciones apáticas, sin actitud, sin fútbol, sin nada. Pero como citaba muchas veces el gran Adrián Di Blasi, en Quilmes siempre se puede caer más bajo y hoy volvió a suceder.
El Cervecero perdió ante Villa Dálmine, sí ante el penúltimo de la tabla, que tuvo las mejores acciones en un encuentro bastante malo, pero terminó justificando la victoria que metió a los dirigidos por Coyette en la conversación por mantener la categoría.
Duele y mucho el presente en el que se sumergió el equipo que es dirigido por alguien incapaz de cambiarle la cara, incapaz de inculcar una idea y traído por dirigentes que desoyeron los reclamos de los hinchas y socios, que no son visionarios, son coherentes con los números que tiene Coyette en sus espaldas como entrenador.
Esta tarde el QAC dejó tres puntos importantes ante otro rival limitado, tal como ocurrió contra San Telmo, Tristán Suárez, Sacachispas, Agropecuario y tantos otros. El Cervecero planteó un partido para ir a buscarlo en la previa y nunca encontró el camino.
En la primera mitad el local tuvo tres acciones en las que hizo figura a Esteban Glellel, que hace lo posible y más como para que no le conviertan goles. Si me pregunta por lo que hizo la visita, podría responder con un disparo de Machado a las manos del uno o una jugada de González que la defensa de Dálmine despejó con lo justo.
El entretiempo pareció no ser aprovechado por el DT, porque los once jugadores dentro del campo de juego no mostraron absolutamente nada. No hubo ni siquiera vergüenza para un Quilmes que encima marcó mal y a los 17 sufrió el gol de González tras una escalada de Molina por el sector izquierdo.
Desde allí el QAC entró en una desesperación que generó impotencia. Los delanteros chocaron contra los defensores rivales y los mediocampistas y defensores visitantes se dedicaron a entrar en la fricción que provoco el conjunto de Campana.
Para colmo de males, a un minuto del cierre llegó el golpe de KO. Nouet se floreó ante Barrios, se metió en el área y se la picó a Glellel para el 2-0 y desatar la alegría del violeta.
El final llegó y la herida se hizo más grande aún. No hay vuelta, solo algunos días para pensar en cómo hacer para salir de esta situación. Cualquier rival puede derrotar a este Quilmes, que no tiene sosten ni futbolístico ni psicológico. Ojalá este sea el fondo del pozo y no haya una catástrofe.
Formaciones:
Villa Dálmine: Alan Sosa; Agustín Solveyra, Facundo Gómez, Gabriel Pusula, Diego Martínez; Braian Camisassa, Gino Olguín, Francisco Molina, José Dángelo; José González, Federico Haberkorn
Quilmes: Esteban Glellel; Rafael Barrios, Rodrigo Moreira, Fernando Evangelista, Emanuel Moreno; Camilo Machado, Kevin López, Ivan Colman; Julián Bonetto, Federico González, Axel Batista
Árbitro: Mario Ejarque
Goles: González y Nouet
Estadio: Coliseo de Mitre y Puccini

