Una amenaza de bomba realizada de forma anónima minutos después de la jura de los senadores electos obligó este miércoles a requisar el Senado de la Nación con perros de la brigada Antiexplosivos de la Policía Federal, aunque no se ordenó la evacuación al comprobarse rápidamente que se trató de una falsa alarma.

La advertencia sobre la colocación de un artefacto explosivo en el Senado fue realizada al número de emergencias 911 de la policía, que alertó de inmediato a las autoridades de seguridad del Congreso de la Nación.

Agentes de la Brigada Antiexplosivos de la Policía Federal revisaron, con perros de la brigada Antiexplosivos, los salones de la Cámara alta, los balcones y el salón Azul donde se habían apostado los medios de prensa a la espera de los senadores que participaron de la ceremonia de jura en sus cargos.

Tras comprobar que se trató de una falsa alarma, se dio por concluido el operativo, informaron fuentes de la Dirección de Prensa del Senado.