Como todos los años, este jueves 2 de mayo se celebra el Día Mundial Contra el Acoso Escolar. Se trata de una campaña de concientización sobre el bullying que afecta a los escolares en todo el mundo. La fecha, establecida en el año 2013, fue impulsada por la Organización Bullying Sin Fronteras.

Si bien en Argentina no hay estadísticas concretas sobre esta problemática, desde Unicef aseguran que al menos la mitad de los adolescentes del mundo ha sufrido algún acto de violencia (física, verbal o psicológica) en las instituciones escolares. Alrededor de 150 millones de estudiantes de entre 13 y 15 años han confesado haber sido víctimas de sus compañeros.

 

En el marco de este día, Crónica habló con Pablo Mainer, el presidente de la organización no gubernamental “Hablemos de Bullying”, de Santa Fe. Pablo es Diplomado en Gestión Pública Local y, durante cinco años desde el Concejo Municipal de Santa Fe puso en marcha el programa Convivencia y participación, dirigido a niños, niñas y jóvenes.

LEÉ TAMBIÉN: Orden de restricción por hacer bullying

“Se trata de un acoso entre pares, sostenido en el tiempo, que normalmente está asociado a instituciones escolares o educativas”

Pablo contó que, desde "Hablemos de Bullying", trabajan con habilidades socio emocionales en los más grandes y educación emocional en los más chicos.

Además, resaltó la importancia de hablar acerca de un “hostigador” y un “hostigado”, en lugar de, como sucedía antes, referirse a un “victimario” y a una “víctima”.

“Las concepciones cambiaron”, aseguró el presidente de la ONG. Según el santafesino, es fundamental entender que “el hostigador también la está pasando mal. Necesita de la agresión para expresar un conflicto que no puede manifestar a través de la palabra. No es normal que un niño o adolescente quiera agredir a otro”, sentenció.

LEÉ TAMBIÉN: Modelo publicó un video con mensaje contra el bullying y se suicidó

Respecto a cómo se originan los casos de bullying en las escuelas, el Diplomado en Gestión Pública Local dejó en claro que se trata de “comportamientos aprendidos”.  “Es un problema que nos atraviesa porque vivimos en una sociedad violenta”, explicó. Por esa razón es que no se debe buscar culpables cuándo se aborda un caso. De hecho, desde la organización trabajan con habilidades socio emocionales en los más grandes y educación emocional en los más chicos".

“Desarrollamos la empatía y los incitamos a expresar las emociones, ya que los que no tienen esa posibilidad de la palabra, acuden a la agresión. Queremos que sean conscientes de lo que han provocado”

Dentro de las escuelas, hay agentes que ignoran o callan ante situaciones de violencia escolar entre pares.

Por otro lado, Pablo aclaró cómo se puede identificar una situación de bullying. “El bullying es silencioso, entonces, hay que optimizar la mirada y no naturalizar ciertas actitudes”, expresó. En esto juegan un rol fundamental los llamados “espectadores”. Son todos los agentes que ignoran o callan ante situaciones de violencia escolar entre pares. Puede tratarse de los docentes, no docentes, directivos y los mismos compañeros de clases. “Es un problema sistémico y hay que abordarlo cómo tal”, insistió el presidente de Hablemos de Bullying.

LEÉ TAMBIÉN: Nene contó en la escuela que era gay, le hicieron bullying y se mató

Acto seguido, puntualizó los indicios a tener en cuenta para vislumbrar si un niño está siendo hostigado: “si chicos hablan menos, se encierran en el cuarto, no se ríen, tienen dolores de panza los domingos (el día anterior a volver a la escuela), no salen al recreo, no entran al baño de la escuela, bajan el rendimiento académico, o si tienen problemas de alimentación hay que acompañarlos más de cerca”.

Finalmente, Mainer se refirió a la problemática del cyberbullying. Se trata del acoso a través de las redes sociales. “Las consecuencias son más graves porque no saben de quién se están defendiendo. El cyberbullying puede venir de perfiles falsos, del anonimato. Por lo tanto, el chico se va a dormir sin saber si lo seguirán hostigando”, concluyó.

¿Qué es el mobbing?

En la organización “Hablemos de Bullying”, también se trabajan casos de mobbing. Este término, mucho más moderno que el de bullying, es tanto la acción de un hostigador o varios hostigadores conducente a producir miedo, terror, desprecio o desánimo en un compañero de trabajo. “Es una forma de acoso laboral, no en términos de poder, sino entre empleados”, explicó Mainer. 

Una de las razones por las cuáles no se conocen tantos casos de mobbing, es porque a los adultos les resulta “mucho más difícil de exteriorizar”

Por esta razón, desde la organización intentan dar un abordaje terapéutico en casos particulares en donde ya esté instalado el acoso laboral, brindando estrategias para una comunicación asertiva y atender las consecuencias típicas, cómo pueden ser la ansiedad, el estrés o la falta de autoestima.

Ver comentarios