Los trabajadores de una fábrica recuperada y convertida en cooperativa tomaron este miércoles la sede del Ministerio de Energía para denunciar que la planta deberá cerrar porque no pueden pagar las facturas de servicios públicos tras los aumentos digitados por el gobierno.

Los operarios de la Cooperativa de Trabajo Cueroflex Limitada, ubicada en San Martín, aseguran que desde hace dos años es cada vez más difícil hacer frente a las facturas de electricidad y gas.

Desde el seno de Cueroflex reclamaban en el Ministerio de Energía una tarifa diferencial para empresas recuperadas, suspensión de cortes de energía y congelamiento de deudas, para poder seguir produciendo.

Según dijeron en la protesta, los manifestantes piden que se cumpla un acuerdo firmado a fines de 2016 con el gobierno, por el cual se garantizaba un subsidio de hasta el 70% en el valor de las facturas de servicios para las cooperativas y fábricas recuperadas por sus trabajadores.

Tras ingresar a la planta baja del ministerio, los manifestantes reclamaron que baje el nuevo titular de la cartera, Javier Iguacel, para entablar un diálogo que permita encontrar soluciones.

Esta cooperativa integrada por 72 trabajadores pasó de pagar 50.000 pesos por el consumo de electricidad mensual a tener que abonar más de 500.000 pesos, lo que en pocos meses tornó inviable la productividad de la planta.