ARA San Juan. El informe se basa en la teoría de la implosión.


En el "Análisis de detección acústica del extraviado submarino argentino San Juan", se informa que debido a la presión, a esa profundidad, el casco del sumergible fue totalmente pulverizado en 40 milisegundos y se precipitó en forma vertical a una velocidad de 10 a 13 nudos, sin que los tripulantes llegaran a advertir lo que sucedía. 

La división administrativa se basa en los datos recogidos por la Organización del Tratado para la completa prohibición de ensayos nucleares, que el 15 de noviembre detectó la señal sonora de "un evento anómalo, singular, corto, violento y no nuclear". Para la Inteligencia Naval se debió a la implosión del submarino a 400 metros de profundidad, lo que liberó una energía equivalente a la producida por una explosión de seis toneladas de TNT.

El informe publicado por la Oficina Naval de los Estados Unidos.