Por Fran Nutti
@FranNutti

Salir a bailar en tiempos de crisis se hace cada vez más difícil. En la zona metropolitana, las entradas a los boliches con una consumición incluida oscilan entre $300 y $800 para los hombres y entre $200 y $300 para las mujeres, a quienes se les terminó el famoso “damas gratis”. Tras la reciente devaluación, los boliches evalúan qué hacer con los precios.

Para llegar a las pistas que ofrece la noche porteña y bonaerense, los jóvenes están atentos a las promociones. Siempre hay alguna atractiva y de eso depende el presupuesto. En la mayoría de los casos, el pase de ingreso más económico viene acompañado de una bebida, en tanto, en algunos pocos lugares todavía existe el 2x1 (paga uno, entran dos). En varios “de moda”, donde tomarse un trago es más caro, ofrecen listas para pasar gratis antes de las 2 de la madrugada.

Bruno Meglio, vocero del conocido Club Aráoz del barrio de Palermo, dio a este diario un panorama de la situación de los comerciantes: “Los clientes por ahora no disminuyeron pero creemos que cambiaron porque comenzaron a elegir de manera frecuente la opción de cena gratis con el objetivo de aprovechar este beneficio”. “En la puerta -continuó- tratamos de estar atentos a dar beneficios cuando son grupos grandes. Que entren cuatro y paguen tres, por ejemplo”.

Por su parte, Fernando Porto, joven que suele recorrer con sus amigos las noches de Ituzaingó, explicó a Crónica que “en algunos boliches ronda entre 300 y 500 mangos la entrada con un trago. Por eso intentamos ir bien temprano para entrar gratis o pagar menos. Además si querés comprar algo adentro -lo que se te ocurra- no baja de $200. Entonces para pasar una buena noche y darte todos los gustos, necesitás un montón de guita. A las chicas les pasa lo mismo”, sostuvo.

“Ampliamos el abanico de propuestas para que vengan a nuestro local”, repasó Bruno, que representa, un club con más de 15 años de permanencia en la noche porteña. “Creamos nuestro propio sistema de invitaciones con código QR, con el cual el cliente recibe la información clara de su reserva”, ejemplificó sobre los atractivos. Consultado por la devaluación del peso reciente y el posible impacto en los precios, expresó: “Las entradas no creo que suban. Si nos aumentan mucho las bebidas, ahí sí lo analizaremos”. El problema con el bolsillo se ve en todos lados: En los boliches te das cuenta porque “antes llegabas a ir antes de las 2 de la mañana y tenías que prender la luz, porque estaba vacío. Pero ahora a esa hora se llena de gente. Se ve que estamos todos en la misma”, calculó Fernando.

En definitiva, depende mucho de la zona. Si es céntrica, todo es más caro. Un poco alejado, afloja el precio. En el conurbano bonaerense, si no se accede gratis por horario estipulado (generalmente antes de las 2), los precios de ingreso al local bailable rondan entre los $300 y los $500 para los hombres y los $200 a $300 para las mujeres, siempre con una consumición. En tanto, en Capital Federal, zona Palermo o centro, la suma se estira un 20% más. Incluso, en los predios de la Costanera la entrada más barata roza los $700 para hombres y los $300 para mujeres.

Según los comerciantes nocturnos, los precios están acordes a lo que implica sostener un establecimiento de este tipo en tiempos de recesión y tarifazos (los aumentos aplicados a las tarifas de luz afectan seriamente a estos negocios).

“Con mis amigos ya no frecuentamos tanto la noche porque la situación está complicada. A veces, salgo de casa con $1.000 y cuando termina el boliche no me alcanza para comer un pancho, una parada que siempre hacíamos con los chicos antes de ir a dormir”, lamentó Fernando, un joven argentino como tantos que les gusta ir a bailar.

La “previa en casa”, llegó para quedarse

Los jóvenes argentinos denominan a la juntada económica en una casa antes de salir a bailar como “la previa”. Pocos mantienen la salida a cenar o a un bar, detrás del hábito que muchas veces sirve para ponerse al tanto, existe una base fundacional: el acotado presupuesto. Para aquellos que terminaron el colegio secundario, están estudiando y reciben ayuda de sus padres y/o trabajan, el costo de parar primero en la casa de alguno del grupo es significativamente menor comparado con arrancar la salida afuera.

Para los que les gusta juntarse a tomar algo, si van a un supermercado chino encuentran los clásicos necesarios a un precio mucho más accesible: la bolsa de hielos cuesta $30, la botella de litro y medio de fernet ronda los $500 y una botella de gaseosa cola de 2,25 litros los $100. La cerveza de litro, por ejemplo, varía entre $80 y $160, según la marca.

El vodka premium saborizado alcanza los $850 y, si se le suman tres latas de bebidas energizantes ($40 c/u), da un total de $1.000, que dividido entre tres personas son $333 cada uno. Si la misma cantidad de personas consume un vodka de categoría media ($280) y en vez de bebida energizante elige un jugo de frutas ($70), más la bolsa de hielo, el total da: $126 c/u. En tanto, un reconocido vino tinto en botella puede oscilar los $170, mismo precio que el vino blanco. Y el whisky gama media, $650. Por lo que, el gasto de la “previa”, en la mayoría de los casos, no baja de los $200 por persona.

Ver más productos

Cómo hacer ayuno intermitente de manera saludable

Cómo hacer ayuno intermitente de manera saludable

Cómo ser padres en el Siglo XXI

Cómo ser padres en el Siglo XXI

Historias de mujeres que cambiaron el mundo contadas para niñas rebeldes

Historias de mujeres que cambiaron el mundo contadas para niñas rebeldes

¿Qué regalar el día del padre?

¿Qué regalar el día del padre?

Ver más productos