El fiscal ante la Cámara Federal porteña, Germán Moldes, apeló con duras críticas el sobresemiento de cuatro de los acusados por incidentes en la marcha que pedía la aparición con vida de Santiago Maldonado el 1 de septiembre pasado, y pidió que el Congreso Nacional sancione nuevas normas que impidan un "festival de liberaciones" en hechos de este tipo.

En un dictamen en el que apeló ante la Cámara Federal de Casación, máximo tribunal penal del país, Moldes aludió a una "caravana delictiva" que se pretende "vender como una simple marcha para oponerse a ideas o decisiones políticas" en hechos que “han recobrado hoy dolorosa actualidad" con las "dos vergonzosas jornadas vividas en las inmediaciones del Congreso de la Nación" durante el debate por la reforma previsional.

En lo concreto, el fiscal apeló los sobreseimientos que la sala II de la Cámara dictó a cuatro de los procesados por los incidentes del 1 de septiembre en Plaza de Mayo: Ezequiel Medone, Juan Mourenza, Paola Monterio y Carlos Ardila Guerra, quienes declararon ser trabajadores de prensa pero que -para el fiscal- simularon esta condición.

Al apelar el fallo, Moldes sostuvo que hubo "inobservancia de la ley sustantiva y adjetiva" al sobreseer a los imputados por los delitos de intimidación pública y resistencia a la autoridad.

Durante la marcha por Maldonado, hubo 14 policías heridos y daños calculados por 5 millones de pesos, recordó Moldes al sostener que "los criminales llevaban consigo cinceles y martillos, dos varillas de hierro de 12 centímetros, dos bulones, tres picos de botella", entre otros elementos.

La Cámara revocó 22 procesamientos dictados por el juez federal Marcelo Martínez De Giorgi y Moldes apeló los cuatro que corresponden a quienes sostienen ser periodistas de “Antena Negra”, un miembro de ATE y otra de un centro cultural feminista.

El fiscal sostuvo que los cuatro habrían simulado su condición de trabajadores de prensa, que se intercambiaron vestimenta y que en alguno de los casos aparecen en imágenes fílmicas de la división Ciberpatrullaje de la Superintendencia de Delitos Tecnológicos de la Policía.

"Les tocó asistir disfrazados de fotógrafos, pero la mascarada resultó de muy baja calidad. Tal vez en la próxima les toque el papel de Arlequín, Colombina o El Zorro", llegó a ironizar el fiscal en el dictamen.

"Los hechos que acabamos de ilustrar han recobrado hoy dolorosa actualidad. Las dos vergonzosas jornadas vividas en las inmediaciones del  Congreso de la Nación el 14 y 18 de diciembre en ocasión del debate parlamentario por la reforma previsional evidencia un patrón común" en el que hubo un "disciplinado accionar de una militancia organizada", argumentó el fiscal.

Por ello consideró que "la única forma de evitar que esto suceda es diseñando nuevas leyes, l o que corresponde a otros poderes del Estado".

"Esta caravana delictiva que pretenden vendernos como una simple marcha para oponerse a ideas o decisiones políticas es ni más ni menos que lo que ya demasiadas veces vimos, una hueste violenta y peligrosa de sujetos pendencieros y agresivos organizados, encapuchados y blandiendo armas caseras o palos que se desplazan a voluntad por zonas aledañas a edificios públicos emblemáticos, agrediendo a todo lo que se  les oponga, especialmente si se trata de agentes de las fuerzas de seguridad", agregó.

Por ello sostuvo que deben dictarse "normas que no den margen para que algunos malos jueces enrolados en la dañina doctrina del garantismo, que no es más que el abolicionismo del  derecho penal presentado y servido con edulcorante, conviertan esas leyes en papel mojado y continúen con el festival de liberaciones de aquellos que muy pronto volverán a agredir a la sociedad y a tratar de conmover el  Estado de derecho".

El dictamen de Moldes deberá ser enviado por la Cámara Federal, en caso de hacer lugar a la apelación, a sorteo de sala en Casación Penal para ser resuelto.