@FranNutti

El clásico fútbol con amigos, que cada semana suele reunir a miles de argentinos y argentinas en busca de desconectarse de la vida cotidiana, ha disminuido su actividad un 30% producto de una crisis económica que se agrava. Mantener los precios del año pasado, hacer promociones o dar regalos, son algunas de las estrategias de los propietarios de las canchas que duramente afectados por los tarifazos, buscan sobrevivir en un rubro cada vez más difícil de sostener.

"Te da miedo subir el alquiler porque si perdiste la clientela, fuiste", le explicó a Crónica Edgardo, responsable del complejo deportivo Il Capo Cannoniere, Fútbol 5, ubicado en Combate de los Pozos al 1868, en el barrio porteño de Parque Patricios. Allí, el turno por hora, cuesta entre $1.500 y $1.800. Para atraer nuevos equipos a sus canchas optan por ofertas disponibles ciertos días de la semana.

(Crónica-Pablo Villán)


Edgardo, como tantos otros comerciantes, lucha para no ser parte de la marea de comercios cerrados que se ha incrementado en los últimos años en todos los sectores. "Hace cuatro años pagábamos $4.000 de luz y hoy abonamos $57.000", indicó y aclaró que por eso decidió achicarse en gastos mínimos. "Si antes se rompía una pelota, compraba otra, pero ahora la llevo al zapatero para que la arregle. Incluso, hasta hace unos meses, a la indumentaria que comprábamos para diferenciar los equipos en cancha la traían hasta acá y me cobraban el traslado, ahora la voy a buscar yo mismo para ahorrar”, ejemplificó.

En otra zona de la ciudad de Buenos Aires, Andrea, encargada del Campus Sports Arena, situado sobre Maza 754, del barrio de Boedo, repasó su precios y planteó un escenario similar al de Edgardo: "Una hora de fútbol 5 sale $2.200 y la cancha para ocho vale $4.000. En 2019 todavía no hemos pintado, no pudimos cambiar las redes, todo para congelar el precio. La prioridad siempre es conservar los clientes", señaló.

En ese complejo la crisis "todavía se aguanta porque los torneos que realizan las empresas y que mantienen ocupados una franja horaria fija cada semana, al igual que las escuelas que alquilan el espacio para realizar educación física".

En las canchitas del club San Telmo, en tanto, de día tienen una tarifa de alquiler para los no socios de $1.400 y de noche de $1.800 para compensar los tarifazos de luz. Los encargados plantearon a este diario una situación parecida a la de los anteriores propietarios. En ese complejo, los aumentos de los servicios han complicado rotundamente la situación (ver recuadro): "Los salarios de los empleados no los podés recortar y no querés echar a nadie, así que lo primero en dejar de lado son los gastos de mantenimiento", resumió Gabriel Migliore, secretario del club.

En concreto, la hora de alquiler de una canchita de fútbol 5 ronda en Capital Federal entre $1.400 y los $2.200. Si se juntan entre ocho y diez amigos o amigas, cada uno desembolsa unos $200 por encuentro. Para jugar una vez por semana y teniendo en cuenta el traslado se puede arribar a unos $1.000 por mes. Si la cancha es para dos equipos de ocho, ese promedio se mantiene o puede llegar a $300. El gasto aumenta después de las 18 horas, cuando es necesario iluminar el campo de juego.

Se juega. Pero menos veces por semana. (Pablo Villán-Crónica)


Juntar los diez

Crónica se acercó a escuchar también la historia de un cliente que disminuyó la cantidad de encuentros con la pelota. Darío, un joven que optó por dar de baja el fútbol de cada semana con amigos para llegar a fin de mes, es el espejo de una profunda crisis que sacude, cada vez más, el bolsillo de los trabajadores. "Nosotros alquilábamos cancha y jugábamos dos veces por semana -contó-. Miércoles en cancha de 5 y viernes en cancha de 8, la cual obviamente es más cara. Pero con los aumentos, tanto de la nafta como del transporte público, nos vimos complicados para asistir y cada vez se hacía más difícil juntar los diez o los dieciséis. Entonces empezamos a venir solamente un día. El tiempo pasó, todo subió y la realidad es que hoy estoy acá mirando a un compañero de trabajo. Yo hace aproximadamente un mes que no juego más", se lamentó.

Iván, otro de los encuestados, afirmó: "Yo jugaba mucho al fútbol, pero ahora hay partidos que quizás prefiero no ir. Hacerlo implica después tomarse algo y demás, así que es difícil. En un día jugué dos veces y lo que gasté en deporte fue lo mismo que abono en un mes de gimnasio. Antes iba a tres o cuatro encuentros por semana y no tenía problemas. Hoy, eso es imposible. Me acuerdo cuando iba al colegio, hace 12 años, que pagaba 36 pesos el turno. En la actualidad nunca más pude "jugar por la cancha", que era un clásico, porque terminás mal. Para el que pierde, es un fangote de guita".

El crecimiento del fútbol femenino favorece al sector

El desarrollo del fútbol femenino en una sociedad en busca de superar siglos de prejuicios es el responsable de un gran aporte económico a las complejos deportivos comerciales de barrio que hoy atraviesan una dura crisis. Según el dirigente del club San Telmo, Gabriel Migliore, "los grupos de chicas que comenzaron a sacar turno para jugar a la pelota nos ayudan muchísimo para subsistir".

Gabriel, que hace más de 26 años que pertenece a la institución, celebró a la nueva clientela de las canchas de fútbol 5 y señaló que: "Por suerte se observa un gran crecimiento de la cantidad jóvenes que vienen a divertirse, pese al mal momento del país".

Una muestra del cambio de época que atraviesa este deporte, por mencionar uno de tantos ejemplos, fue la presentación en San Lorenzo de Macarena Sánchez Jeanney como la primera futbolista profesional de Argentina.

El calvario de todos los negocios: pagar la luz

Al igual que todos los negocios, los que comercializan canchas de fútbol enfrentan aumentos en los costos de todo tipo. Los más tremendos en este rubro se registraron en las boletas luz, donde en algunos casos se sextuplicaron, pero también en las tarifas de gas (disponible para el servicio de duchas que algunos ofrecen), donde los totales se elevaron notoriamente, les siguen los gastos por mantenimiento.

El club San Telmo es una referencia. Allí, por la iluminación en los campos de juego pagaban, hace cuatro años, un total de $6.000 por bimestre. Y ahora, todos los meses, deben abonar cerca de $18.000. Mientras que en el complejo entero gastan $52.000. Actualmente, la factura les llega con deuda por pagos atrasados y marca un total de $65.000 (ver foto). En Parque Patricios, el encargado de un predio similar contó a Crónica que en el mismo lapso de tiempo pasaron de pagar $4.000 a $57.000.

Gabriel muestra su factura de 65 mil pesos. (Pablo Villán-Crónica)


En tanto, otro comerciante contó que el Alumbrado Barrido y Limpieza (ABL) pasó también a ser un problema para este rubro. En Campus Sports Arena hoy abonan $70.000.

Todos los representantes del rubro que han sido encuestados por este medio coincidieron, entonces, en que la ferocidad de los aumentos de los servicios y de los impuestos durante este último tiempo podría terminar con gran parte del sector antes de que finalice el año. La situación es límite. ¿Adiós al fulbito entre amigos?