Cuando el 13 de noviembre pasado, Luis Niz partió desde Ushuaia rumbo a Mar del Plata, en el submarino ARA "San Juan", pese al amor que tenía por su profesión, debe haber esperado que ese fuera el viaje más corto de su vida. Es que días después de su arribo a la ciudad balnearia, lo esperaba un momento muy especial: su casamiento.

Alejandra Morales y Niz debieron haber contraído matrimonio este jueves, después de cinco años de noviazgo. Pero su historia de amor quedó en suspenso. "Es una fecha sumamente cargada de sentimientos encontrados", comentó un amigo de la pareja, quien los conoce desde hace tiempo y compartió dos años en la fragata "Libertad" con el submarinista, a quien considera "un hermano de la vida".

Mientras tanto, Morales todavía espera. Ansía que se dé el milagro y que los 44 tripulantes aparezcan sanos y salvos. "No quiero hablar de él en pasado, porque yo aún lo espero", fueron sus únicas declaraciones, al portal Infobae, desde que comenzó esta triste historia.

La casa que la pareja alquila en Mar del Plata se convirtió en el lugar de reunión de la familia. Sus allegados arribaron desde Capilla del Señor y Tucumán, para estar junto a Alejandra, quien forma parte de la banda de la Armada. Allí, aguardan la vuelta de Luis. Su novia, quien desde ayer debía ser su esposa, aún lo espera.

Por otra parte, el vocero de la Armada, Enrique Balbi, anunció que, pese a la continuidad de la búsqueda del submarino, aún no hay novedades.

Además, el capitán de navío, Carlos Martínez, se refirió a los llamados efectuados desde el submarino e insistió en que "si hubiese tenido que transmitir algún problema o circunstancia en particular, contaba con variados equipos de comunicaciones, siendo los de más rápida utilización los de voz por radiofrecuencia o por satélite".

Reiteró, además, que los registrados en la planilla de la empresa Tesacom "no son llamadas telefónicas de voz y pudieron haber sido sólo intentos de comunicación de datos".