En junio, informó la Confederación Argentina de la Mediana Empresa, creció el 1,3 % la brecha entre el valor de origen y los precios minoristas de alimentos. En promedio, el consumidor pagó en góndola 5,28 veces más de lo que recibió el productor en la puerta de su campo por los productos. El limón fue el producto más abusivo.

Según detalló la CAME, como dato positivo, la participación del productor en los precios finales de los productos relevados subió a 24,6 %. Aunque igual es baja.

El 64 % de los productos agropecuarios que se consumen en fresco en la mesa de las familias tuvieron en junio brechas de precios altas y muy altas entre lo que paga el consumidor y lo que recibe el productor.

Los casos más abusivos se dieron en el limón, donde el precio se multiplicó por 14,1 veces desde que salió del campo del productor; la naranja, con una multiplicación de 11 veces; el ajo y la pera (7,9 veces) y la mandarina (7,6 veces).

En cambio, en otros productos como la frutilla, el consumidor pagó apenas 1,32 veces más de lo que recibió el productor; en el caso del huevo 2,17; en la carne de pollo 2,45 y en la cebolla, 2,67 veces.

En promedio, para los 25 productos agrícola-ganaderos analizados, la diferencia de precios entre lo que pagó el consumidor en góndola y lo que recibió el productor en la puerta de su campo durante junio fue de 5,28 veces, un 1,3% más que en mayo. Es el cuarto mes consecutivo que esa brecha sube.

En junio, el IPOD agrícola alcanzó un valor de 5,6 veces, 1,3% superior a mayo. Fue el quinto mes consecutivo de aumento.