Con dos años en el mercado, los créditos hipotecarios en UVA (Unidad de Valor Adquisitivo) ajustados por inflación se enfrentan a un tercer período con escenario adverso. Aquellos que obtuvieron 1 millón de pesos en 2016, hoy deben el 53% más, es decir, $1.529.466; en tanto, quienes pudieron acceder a un crédito tradicional achicaron su deuda a $979.000. Las cuotas mensuales, principal atractivo de los UVA, aumentaron 57% en 24 meses e igualaron el pago inicial de los otros préstamos.

"Esto ocurre porque el gobierno, aunque sea su intención, no puede controlar la inflación, la cuota crece a ese ritmo y los salarios no", aseguró a Crónica el analista financiero Christian Buteler, quien realiza un seguimiento de la evolución de los créditos hipotecarios ajustados por inflación desde su lanzamiento en abril de 2016 y lo compara con el de un crédito tradicional (sistema francés: tasa 14% fija en pesos por tres años y luego variable).

El escenario ideal para los UVA "es que los salarios le ganen a la variación de precios, esto no ocurrió en 2016 cuando hubo pérdida de poder adquisitivo, 2017 fue un poco mejor y puede considerarse un empate y, en lo que va de 2018, todo indica que se viene un tercer año con contexto adverso".

Paradójicamente, 2016 (40% de inflación y suba de salarios entre el 25 al 30% promedio) fue un año excelente para los préstamos UVA. "Su éxito se debe a que antes no había ninguna posibilidad de acceder a un hipotecario y, en vez de seguir pagando un alquiler, la gente elige el UVA aunque sea más riesgoso".

En números

"Ingresar a un préstamo tradicional es muy difícil, los requisitos son mayores y el nivel de ingresos exigido es altísimo para gran parte de la población", explicó Buteler. Aquel que en 2016 obtuvo 1 millón de pesos por el sistema clásico, empezó pagando $12.435 y hoy sigue desembolsando lo mismo. Devolvió al banco $33.574, una parte va a intereses (sistema francés) y otra a achicar su deuda que ahora es de $978.854.

Quien dos años atrás obtuvo 1 millón de pesos por el sistema UVA, empezó pagando $7.915 de cuota y hoy paga $12.428. Aumentó 57% y ya paga lo mismo que el crédito tradicional. Devolvió al banco 24 cuotas pero hoy debe $1.529.466, un 53% más. "El que sacó en UVA no achicó deuda porque la inflación subió más que lo que amortiza el crédito todos los meses", puntualizó el analista.

En el inicio del tercer período, las proyecciones inflacionarias auguran un año parecido a 2016 y, por lo tanto, no favorable a los UVA. La inflación, a pesar de la meta oficial del 15%, se proyecta cercana al 20% por los privados. Los salarios, según las paritarias ya concretadas, no crecerían más del 15%.

En definitiva, la opción crediticia "segura" es de imposible acceso para la mayoría y la más "volátil", con alto riesgo financiero, tiene requisitos mínimos. Las consecuencias empiezan a estar a la vista.