Por Gabriel Calisto
Jefe de Política Diario Crónica

@gcalisto

El breve paso del presidente Mauricio Macri por la fiesta del señor y la Virgen del Milagro, en Salta, se dio sin incidentes. Mientras un grupo de seguidores se agolpó al costado de la catedral de la capital provincial para vivarlo, el arzobispo salteño monseñor Mario Cargnello le reclamó “aprender de los pobres” y “no considerarlos una molestia”.

Las palabras del representante de la curia fueron expresadas al final de la misa previa a la multitunidaria procesión de la tarde, a la que el mandatario no se quedó por motivos de seguridad. Según pudo saber Crónica, Macri ingresó a la catedral una vez finalizada la misa y compartió algunos minutos con Cargnello. Hasta allí le acercaron empanadas de “La excelencia” y unas colaciones, que degustó junto a su comitiva antes de partir.

El presidente estuvo acompañado por su esposa Juliana Awada, y también el senador Esteban Bullrich, uno de los más católicos el gobierno nacional. El secretario de Culto, Alfredo Abriani, también fue de la partida.

Todos se ubicaron en la primera fila de los asientos que fueron establecidos en el frente de la catedral, dado que la misa es al aire libre. Al lado de Macri y su esposa estuvieron el gobernador Urtubey junto a la suya, Isabel Macedo. Pese a esa proximidad, no hubo encuentro previo ni posterior del candidato de Juntos por el Cambio con el candidato de Consenso Federal.

En un breve contacto con Crónica mientras salía de la iglesia, el presidente consideró como “muy bueno” el mensaje del arzobispo, y siguió saludando a la gente que le gritaba “sí a la vida y no al aborto” y “sí se puede” desde el otro lado de una reja cerrada con llave.

Posteriormente, dijo a medios salteños que llegó "para rezar como uno más por el futuro del país"

La militancia tuvo una fiesta aparte. En medio de la fiesta más importante para los salteños, muchos destacaron la visita de un jefe de estado en la provincia. Para ellos, la ausencia de un encuentro con el gobernador está justificado exclusivamente por las diferencias políticas y electorales.

Si uno salía de ese círculo de apoyo, en tanto, escuchaba preguntas algo más filosas: “¿y a qué viene Macri, si no es creyente y nunca vino a esta fiesta?”. También se escuchaba decir que “la gente no lo apedrea porque está pensando en la fiesta, solamente por eso”.

Urtubey llegó minutos antes que Macri, quien arribó a la catedral al mismo tiempo que empezaba la misa. Apenas unos segundos atrás apareció el candidato a gobernador del Frente Salteñoa, Gustavo Sáenz. El intendente de la capital cuenta con el respaldo del gobierno nacional, pero enfocó la campaña en lo provincia, sin utilizar la imagen presidencial en ninguno de sus afiches. El logro incluso es rojo y negro, lejos de los colores de Juntos por el Cambio.

Tampoco Sáenz mantuvo una reunión con el primer mandatario. A la salida de la misa explicaba una vez más lo que ha dicho a lo largo de toda la campaña, “hay que mirar menos para arriba y más al hermano que tenemos al lado”, mientras algunos le pedían mayores críticas a los hombres del Frente de Todos.

Por su parte, el mensaje del arzobispo Mario Cargnello mantuvo el tono paternal. Tras agradecer la visita del presidente “que representa a la Patria”, el prelado reclamó aprender de la pobreza y “caminar todos juntos en el país, como hacen los mineros”.

“Usted le dijo a todos los argentinos que se había sentido golpeado y en el clima de ese golpe, voy a hablar de corazón a corazón, quiso venir aquí. Ha venido a un buen lugar, a encontrarse con el Señor ", comenzó.

"Y lo que voy a decir vale para todos. Aquí tenemos también un candidato a vicepresidente, que es nuestro Juan Manuel (Urtubey); dos candidatos a gobernador; el señor intendente; el señor vicegobernador. Cuando empezó usted dijo 'voy a luchar por la pobreza cero'. ¿Qué puede decir Salta ahora? Le da rostros a la pobreza", continuó.

Luego, el arzobispo de Salta repasó: "Cuando veía a los mineros, que trabajan horas y horas en situaciones de inclemencia para darle riqueza a la república... Recordar una cosa que decía y vale para todos: los pobres no son una molestia, son una oportunidad. Los pobres son maestros".

Y cerró: "Por eso, Mauricio has hablado de la pobreza, llévate el rostro de los pobres. Son dignos, son argentinos y son respetuosos; merecen que nos pongamos de rodillas delante de ellos. Vale para todos, hermano. Nada más, gracias".

Ver más productos

La iglesia recuerda hoy a San Pablo de La Cruz.

La iglesia recuerda hoy a San Pablo de La Cruz

Miles de personas llegaron a la Plaza de Mayo desde distintos puntos de Capital y Gran Buenos Aires.

17 de octubre: una lealtad eterna

Francisco sacó al jefe de su custodia

Francisco sacó al jefe de su custodia

Ver más productos