Una multitud compuesta por jóvenes, estudiantes secundarios, organizaciones sociales, sindicatos y agrupaciones feministas se convocaron esta noche en la Plaza del Congreso en el marco de la marcha por “Ni una Menos”, que se realiza todos los años desde 2015 para visbilizar la lucha de las mujeres contra la violencia machista. 

Con carteles, en los que se leía “Juguemos al ahorcado está muriendo el patriarcado”, “No fue la ropa, no fue el lugar fue un machito patriarcal”, “El machismo mata” o “Somos el grito de las que no tienen voz”, las columnas se extendían varias cuadras hasta la avenida 9 de julio.

La movilización, realizada con la consigna “Vivas, libres y desendeudadas nos queremos”, partió desde Plaza de Mayo con el eje puesto en el proyecto por la despenalización del aborto que se debatirá el 13 de junio próximo en la Cámara de Diputados y con fuertes críticas al gobierno nacional. 

En el escenario, en el que estaban también las Abuelas de Plaza de Mayo, las manifestantes coincidieron en decir que “ni la lluvia nos para, nadie va a poder apagar tanto fuego".

Laura Omegas, de la organización Matamba Afrodescendientes, primera oradora del acto, aseguró que “por aquellas que en todos los rincones del planeta se revelan, somos las mujeres, trans, Afrodescendientes, villeras y más... no queremos ser explotadas... vinimos a decir que no nos van a disciplinar más”.

Muchos de los manifestantes eran jóvenes que asistían por primera vez a la marcha del “Ni una menos”, la cuarta que se realiza no sólo en la Ciudad de Buenos Aires sino en las principales urbes del país.
Candela Arrieta de 16 años, una de las que marcharon por primera vez junto a sus compañeras de colegio dijo que "vinimos a pedir por los derechos de todas las mujeres y exigir por más paridad de género".  

Patricio de 25 años aseguró por su parte que "como ciudadano homosexual vengo a decir basta de machismo, porque no sólo lo sufren las mujeres, yo lo vivo a diario, además estoy acá en representación de aquellas chicas que fueron asesinadas".

A partir de las 18, la plaza de los Dos Congresos se tiñó de verde ya que miles de personas coparon la avenida de Mayo con sus simbólicos pañuelos a pedido de la inmediata legalización de la interrupción voluntaria del embarazo.  

El movimiento Ni Una Menos que se impulsó el 3 de junio de 2015 a partir del asesinato de la adolescente santafecina Chiara Páez, y gracias al puntapié de periodistas, activistas y artistas.

El pasado domingo, con el objetivo de “no abandonar el 3J” se realizaron encuentros en Plaza de Mayo para dialogar hacia un “feminismo internacionalista”. Este lunes, en su cuarta convocatoria masiva en pleno debate parlamentario por la despenalización del aborto, los principales reclamos fueron la publicación de estadísticas oficiales sobre femicidios, el cumplimiento de la ley de educación sexual integral, y la protección y contención integral para las víctimas de violencia, entre otros. 

Todos y cada uno de estos pedidos se vieron reflejados en los carteles, las banderas, los cánticos y los gritos de los presentes en la marcha, muchos pidieron “el aborto legal ya” pero tantos otros exigieron la paridad de género así como también las responsabilidades compartidas: “El auto es de los dos, la casa es de los dos y los hijos son de la madre?”

Brenda de 50 años acompañada de su hija aseguró: "En mi época las mujeres éramos una competencia y hoy estamos todas unidas, somos todas pares y se ve reflejado en la juventud".

"Venimos por el aborto legal ya pero también por cada uno de los temas que nos afectan, uno de los que más nos toca y menos se habla es la situación en los puestos de trabajo que estamos minorizadas y necesitamos resolverlo".

El documento titulado “Sin aborto legal no hay ni una menos. Contra el FMI, el ajuste y la deuda”, las organizadoras reclamaron por derechos de género, afirmaron su oposición al gobierno nacional y reclamaron la convocatoria a un paro. 

"En 2015 la fuerza de nuestros pasos y nuestra voz corrió la tierra de su eje. Pusimos en marcha una revolución. En Argentina fuimos 1 millón de personas las que soltamos un solo grito: basta de matarnos. Ni una menos. Vivas nos queremos”, reseñaron al inicio del mensaje.

Pero “el terremoto no se detuvo ahí” y hoy, “por cuarta vez, las mujeres, trans, lesbianas, bisexuales, no binarias, travestis, indígenas, afrodescendientes, migrantes, villeras y mujeres con VIH estamos acá y en todas las provincias de Argentina, para volver a gritar Ni Una Menos”, afirmaron. 

El colectivo rechazó otras iniciativas sobre el aborto que “buscan confundir proponiendo sólo la despenalización”.

"La maternidad es una opción y un derecho de la mujer, no una imposición. Queremos que la aprobación del aborto legal en Argentina sea la punta de lanza de un movimiento que atraviese toda América latina ¡Ni una muerta más por abortos inseguros!", dice el texto.

"No queremos a las Iglesias metidas en nuestros cuerpos”, afirmaron las mujeres al pedir separarla del Estado.

Asimismo reclamaron “la producción pública del Misoprostol de calidad y autorizado para uso gineco-obstétrico para terminar con el monopolio que hace que hoy alcance precios exorbitantes”, la “distribución gratuita” de esa píldora abortiva en el sistema público de salud.

Por su parte, la referente feminista de Mala Junta, directora del Observatorio de Géneros y Políticas Públicas, Victoria Freire, dijo que “el debate en la sociedad por el aborto ya está ganado, ahora el Congreso tiene que efectivamente representarnos”.

‘Si pensamos en todo lo que vivimos y lo que cambió desde el primer #NiUnaMenos fue impresionante, fue como destapar una olla a presión que se venía cocinando hace años”, sostuvo.