Soledad Chuychuy es una madre desesperada: su hijo, Santiago Aranda, está en estado crítico y los médicos le dieron una sobrevida de entre seis y nueve meses. Su salvación sería un trasplante de médula ósea de un donante histoidéntico del grupo familiar: un hermano, por ejemplo.

Por eso Soledad le pidió a su ex pareja material genético para engendrar otro hijo que salve la vida de su pequeño. Sin embargo, el padre del chico rechazó la propuesta aún cuando el resto de los familiares hayan sido probados como incompatibles con Santiago. Por eso, ella presentó una demanda de amparo solicitando el material.

El nene de nueve años padece drepanocitosis hereditaria y fueron los propios médicos que lo atienden en el Hospital Garrahan quienes, ante el agravamiento de su estado de salud, le recomendaron a su madre que la mejor opción es que el donante sea un hermano genéticamente igual a Santiago.

Para ello necesita que el padre del menor done material genético para engendrar un hijo mediante técnicas de reproducción humana asistida (TRHA).

Sin embargo, según consigna “El Tribuno de Salta”, el hombre no estuvo de acuerdo aun cuando Soledad le indicó que el bebé por nacer sería hijo de ella y de su actual pareja, Marcelo Gutiérrez.

Demanda de amparo

Tras agotar instancias previas de diálogo y mediación, esta semana la defensora oficial Natalia Buira presentó, como apoderada de Soledad y en representación de Santiago, una demanda de amparo contra el padre ante el juez de Personas y Familia de Segunda Nominación, Víctor Raúl Soria.

Con esta presentación se busca proteger los derechos de Santiago. Buira aseguró que si el hombre sigue negándose a donar el material genético, podría perder la patria potestad y ser denunciado penalmente por abandono de persona. Lo cierto es que la salud del pequeño -a quien ya le extirparon el bazo y la vesícula- se deteriora día a día y su única esperanza sería un trasplante.