Por Florencia Bombini
@florbombini

Ir a la cancha, ver un partido por televisión, escucharlo por radio, sufrir, pedir la hora, son momentos que todo padre quiere compartir con su hijo. Que los una la misma pasión, en simples palabras, más allá de que suene a slogan publicitario. Todo padre se enorgullece cuando lo ve en un campo de juego, soñando con ser profesional en algún futuro.

Sin embargo, ¿qué pasa cuando ese sueño está en camino pero para jugar en el equipo del eterno clásico rival? Eso es lo que pasó a Martín Montiel, un hincha de Boca cuyo hijo Thiago, de ocho años, fue convocado para probarse en River en marzo de este año y se convirtió en el orgullo de la familia, más allá de que los colores sean distintos. Hasta su papá tuvo que dejar su pasión a un lado y acompañó a su hijo a conocer el Monumental.

Thiago vive junto a sus tres hermanos mayores y sus papás en el barrio Las Flores de Paraná, Entre Ríos. Hace cuatro años comenzó a jugar en Sportivo Urquiza de esa ciudad, primero como arquero y luego como delantero, puesto en el que finalmente se asentó.

En 2017, fue llamado desde la filial de River de Paraná para participar de un torneo en esa provincia y su buena actuación hizo que fuera convocado al viaje que el grupo realizaría a Buenos Aires para conocer el Monumental y probarse. Por motivos ajenos a ellos, no se pudo realizar la prueba y se postergó para marzo de este año.

"Thiago está muy contento. El ama el fútbol. Con todo esto dejó de ser hincha de Boca y se hizo de River", confesó su mamá, Fabiana, en diálogo con este medio. Los que no dejaron de seguir al Xeneize fueron sus familiares, aunque, resaltó la mujer, "estamos todos muy felices y muy orgullosos de él" porque "es muy chiquito y ha llegado a una instancia importante".

Fabiana, que trabaja como empleada doméstica en Paraná, contó que a Thiago lo invitaron a un torneo en la localidad de Diamante. En aquel momento su hijo "hizo varios goles", por lo cual fue llamado para viajar el 8 de diciembre a Buenos Aires. "Fue al Monumental y al Museo, volvió muy contento, quería tocar el pasto". La prueba para incorporarse a la categoría 2009 será en marzo de este año y aún no se sabe si la harán en Paraná o en River.

De todas maneras, mientras espera ser evaluado, Thiago comenzará a entrenarse con la filial de su ciudad, de acuerdo al llamado que recibió su mamá el jueves por la noche. ¿Qué pasará con la familia si se hace realidad el sueño de Thiago? "Sería un cambio muy grande porque trabajamos acá y nuestros hijos van a la escuela", confesó Fabiana, quien junto al papá están orgullosos de ver a su hijo con los colores de River, más allá de que por dentro corra otra sangre.