Preso por violencia de género defecó en su celda y se comió la caca

El recluso, que tiene tres condenas previas por el mismo delito, ingirió su propio excremento en uno de los calabozos de la Comisaría 24 de la localidad mendocina de Malargüe.

Se trata de Antonio Arenas, de 30 años, quien defecó en una de las celdas de la comisaría donde se hallaba alojado y prosiguió a comer sus heces. Luego del hecho, el sujeto fue trasladado a la cárcel mendocina de San Rafael.

Estudios psicológicos destacaron que Arenas representa un grave riesgo para terceros.
  



Según informa el diario Los Andes, el hombre en cuestión está detenido por un caso de violencia de género y, además, tiene tres condenas previas por el mismo delito.
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