La engañosa publicidad apareció en las redes.

Por Florencia Bombini
@florbombini

"Ya no confiamos en nadie”, fue la primera respuesta de una de las víctimas ante el llamado de este medio. Y razones tiene de sobra: ella y otras 20 mujeres iniciaron un curso de auxiliar de abordo en San Juan, invirtieron casi 4.000 pesos por persona y luego se dieron cuenta de que habían sido estafadas. La principal acusada es Julieta Ovando, quien estuvo al frente de esta capacitación y que ayer fue detenida por la policía, que ahora está buscando a la pareja de la mujer.

De acuerdo con el relato de una de las víctimas, cerca de 21 mujeres comenzaron este curso el 7 de julio en un hotel de la capital provincial, dato que generó ciertas sospechas entre las alumnas. “Cuando empezamos, le preguntamos por la directora y nos decía que estaba en Buenos Aires, muy ocupada y que la íbamos a conocer en octubre en la entrega del título. Nos dio un nombre que no existe”, señaló la mujer, que optó por preservar su identidad.

Uno de los momentos culminantes de este ciclo llegó con el ingreso de un piloto que iba a dictar clases. “Nos dijo que le parecía sospechoso, que investiguemos qué pasaba. Pero no sabemos si es cómplice, porque después cerró su cuenta de Facebook. No entendemos por qué lo hizo si dice que él también es víctima”, agregó.

A partir de esto y sumado a algunos otros hechos sospechosos, el grupo se contactó con un abogado que, sólo al ver el recibo de pago hecho a mano, “dijo que se trataba de una estafa”.

De esta forma, las alumnas consultaron a la Administración Nacional de Asociación Civil y al Centro Nacional de Estudios Aeronáuticos, quienes les confirmaron que no había ninguna entidad en San Juan habilitada para dictar clases. Las sospechas, entonces, eran ciertas.

Con estos datos, el pasado jueves el grupo armó un simulacro para encontrarse con la supuesta docente en el hotel. “Fue un gran despliegue de policías y ella terminó confesando que era una estafa”. De inmediato, Ovando fue detenida y liberada horas después, aunque ayer fue llevada nuevamente a la comisaría.

Otras de las cuestiones que levantaron sospechas entre las alumnas fue la llamada “supervivencia” que debían hacer, que consistía en ir hacia determinado lugar y acampar. “Nos obligaban a ir a un lugar, que se llama Médano de Oro, que queda a una hora de la capital. Es un descampado. Ella dice que había alquilado una finca. Por suerte nada de esto ocurrió”, sostuvo la mujer, que aseguró que en ese momento pensaron que todo esto podía ser una “trata de personas”.

De todas maneras, toda esta historia terminó con la detención de la mujer, aunque ahora comienza la lucha legal para hacer justicia y que las alumnas al menos puedan recuperar algo de lo que perdieron.