"Hoy su cara está en todas las remeras”, gritó en 1998, por primera vez, la Bersuit Vergarabat. Santiago Maldonado tenía 9 años. Era chico y jugaba. Lejos estaba de ser el triste protagonista de una historia que ayer cumplió dos meses, y que reunió a miles de personas en Plaza de Mayo bajo una sola pregunta: ¿Dónde está?

El reclamo se repitió en varios lugares del país. Desde el 1º de agosto su imagen se multiplicó por decenas de miles en remeras, afiches y banderas. Aquel día, tras un reclamo de la comunidad mapuche, el artesano de 28 años fue visto por última vez. Del otro lado estaba la Gendarmería.

“Les sigo preguntando a Macri y a todos sus ministros. ¿Dónde está Santiago Maldonado?”, gritó ayer, ante una plaza colmada, Sergio, su hermano. En su discurso se lo notó emocionado. En el escenario, frente a miles de familias y agrupaciones sociales y políticas, lo acompañaban Madres y Abuelas de Plaza de Mayo. También su familia, la de Santiago.

“Hay muchos intereses en el medio”, se encargó de decir. “Lamentablemente para algunos estos intereses son más importantes que la desaparición de una persona en manos de una fuerza del Estado”, disparó. En medio de esas palabras se encuentra nadando el flamante juez de la causa, Gustavo Lleral, quien este lunes tendrá una reunión con el arquitecto de la Cámara de Apelaciones, Guillermo Rearte.

Se espera que ambos acondicionen las oficinas ya que, fuentes judiciales, informaron “que no hay demasiado espacio para el despliegue que requiere la investigación”. El nuevo magistrado y su grupo de trabajo ya solicitaron computadoras, dos impresoras multifunción, notebooks, un scanner, celulares, una cámara filmadora, dos grabadores digitales, un proyector y dos camionetas 4x4.

Todo esas herramientas estarán enfocadas en dar con el paradero de Santiago Maldonado, quien hace 62 días está inmortalizado en símbolos. Las banderas que llegaron a Plaza de Mayo en la tarde de ayer fueron testigos de la acusación de Germán Maldonado -otro de los hermanos del joven artesano- a los “políticos” por ser “los principales responsables” de la desaparición.

“Vas a tener que tirar a un par de escuadrones, inclusive deberías tirarte vos por encubrir asesinos”, apuntó contra Patricia Bullrich, ministra de Seguridad de la Nación. “¿Dónde están que no los veo a los políticos que quieren que aparezca mi hermano? ¿Dónde está Carrió, Macri, Michetti, Peña, Bullrich, Vidal? Ya hace dos meses y nunca los vi apoyando. Ustedes son los responsables, son cara de piedra. Háganse cargo y dejen de tirarles el fardo a los demás”, exclamó.

En esa línea, el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, habló del tema al sentenciar que “estamos haciendo todo el esfuerzo para ayudar a la Justicia” para “saber qué ocurrió realmente”.

Desde el primer momento el gobierno nacional está presente con las fuerzas de seguridad, en el lugar del hecho, a disposición de la Justicia, y estamos de igual de ansiosos que toda la sociedad de saber qué pasó y para encontrarlo cuánto antes”, agregó.

“Santiago, te estoy buscando, te sigo y te seguiré buscando. Más allá de intuir dónde te tienen, es difícil encontrarte”, leyó Germán mientras el esfuerzo por no llorar se evidenciaba cada vez más.

“¿Por qué vos?”

“Ojalá puedas escucharme y entender la demora en encontrarte. No es que no te busque ni porque haya gente a la que no le importe, todo lo contrario. Es mucha la gente que te quiere sin haberte conocido. Me pregunto por qué sos vos quien está pasando por esto y no yo, la respuesta es inmediata: yo nunca me involucré en diferentes causas como lo hacés vos. Las personas como vos nos enseñan, nos abren los ojos, nos muestran el camino, pero también dejan en evidencia las miserias humanas”, precisó mediante un comunicado su familia.

“Hoy como todos los días me vuelvo a preguntar dónde está Santiago. ¿Tan difícil es pedir que te devuelvan? Quiero que la abuela y los viejos dejen de sufrir y que esta pesadilla termine”, manifestó. En el tramo final, Sergio dijo estar “convencido de que no existe la bondad en los gendarmes ni en los jefes que participaron de la represión en la comunidad mapuche”, al indicar que en un comienzo de la búsqueda tuvo “la ilusión” de que colaboraran para que apareciera Santiago.

La marcha de Plaza de Mayo tuvo sus réplicas. En las principales ciudades del interior se reunieron miles de personas bajo la misma consigna: aparición ya con vida de Santiago Maldonado.

Y Jujuy no fue la excepción, ya que Milagro Sala -desde donde cumple prisión domiciliaria- desplegó una bandera en el balcón pidiendo por la aparición del joven de 28 años. Pero el reclamo no quedó enmarcado en el territorio nacional, sino que en diversas partes del mundo se pudieron ver imágenes en alusión al caso.

El más llamativo fue París, donde se vio a Estela de Carlotto con un cartel preguntando por el paradero de Maldonado. “Ver la cara de mi hermano en todos lados me genera mucho orgullo, pero también tristeza e impotencia porque no está con su familia”, cerró Sergio ante miles de caras de Santiago hechas remeras, banderas, afiches y banderas.

Fuente: Télam