Un matrimonio con sus tres hijos menores más el abuelo decidieron abandonar el centro de inclusión social en el que se encontraban hospedados desde hace tres meses, por situaciones violentas que han vivido en los últimos días, en los que fueron víctimas de diferentes robos.

Desde el martes, la familia está durmiendo en la calle, debido a que allí encuentran mayores garantías para sus hijos. El agravante de esta situación es que el padre sufre una disección aórtica y su vida corre riesgo, mientras que uno de los nenes presenta un cuadro de epilepsia y otro un retraso madurativo.

Este panorama obligó a la familia a vender su casa en Unquillo, Córdoba, para trasladarse a Buenos Aires y comenzar los tratamientos de sus hijos. Sin embargo, la operación se transformó en una estafa, por lo que los seis llegaron a la ciudad sin nada y se instalaron en este centro de inclusión social ubicado en avenida España 2265, Capital Federal.

"No vamos a volver a ese parador. Estaremos en la calle, pero no podemos estar mucho tiempo, por mi situación y la de los nenes", explicó Manuel Velázquez Saturnino, padre de Samuel, de seis años, Agustín, de cuatro, y Lara, de tres. "Recibimos asignación de los nenes y una ayuda de 4.000 pesos, pero, ¿qué hacemos con eso? Somos seis personas en situación de calle", agregó.

Si bien este grupo familiar pidió ayuda en diferentes organismos, el hombre aseguró que hasta el momento "todos nos dieron la espalda". El pedido desesperado, tanto de la madre como del padre, está relacionado con la necesidad de un lugar para vivir, puesto que la delicada situación de salud de tres de los integrantes de la familia no les permite vivir en la calle.