Una habitación para que Milagros se cure
La menor de 13 años sufre una afección pulmonar y su casa, situada en la localidad bonaerense de La Plata, no reúne las condiciones sanitarias que requiere. Su familia pide ayuda desesperada.
Por Matías Resano
mresano@cronica.com.ar
"No duermo, porque me quedo escuchando cómo respira", reflejó, con marcada angustia, Sergio Espíndola, papá de Milagros, quien sufre una afección pulmonar y por ende necesita una ayuda con urgencia. La menor no puede estar expuesta a virus ni a los cambios climáticos, puesto que corre riesgo su vida, y su vivienda no reúne las condiciones sanitarias que requiere. Por lo tanto, su familia acude a una acción solidaria para al menos construirle su habitación.
En el Hospital de Niños Sor María Ludovica, de la ciudad bonaerense de La Plata, Milagros Soledad Espíndola debió ser intervenida quirúrgicamente, hace dos meses. La adolescente, de 13 años, presentaba una hemorragia pulmonar, que implicó la operación que superó con éxito. Si bien Milagros experimentó una mejoría notable e impensada, las autoridades médicas que le brindaron asistencia dejaron en claro que debía someterse a los cuidados más extremos.
Al respecto, Sergio, papá de la menor, le reveló a Crónica que "la situación es delicada porque no puede sufrir frío, ni humedad, debe estar a resguardo de cualquier virus, porque una recaída pone en riesgo su vida. Los doctores nos dijeron que en ese caso no hay muchas probabilidades de que pase la operación".
En consecuencia, los progenitores de la joven toman en cuenta todas las medidas preventivas posibles para que ella pueda realizar sus actividades diarias, como incluso asistir a clases. Sin embargo, hay una carencia que no pueden satisfacer por sus propios medios, que ya les excede, a pesar de redoblar sus esfuerzos.
Al respecto, Sergio detalló que "tenemos una habitación muy precaria, construida a base de madera, el piso es de tierra, y el techo de chapa. Por eso suele haber filtraciones cuando llueve". Razón por la cual, "Mili" y su familia enfatizaron que "necesitamos materiales principalmente para construirle el dormitorio, y poder quedarnos tranquilos porque la prioridad es ella. Nosotros veremos cómo seguimos viviendo, pero lo que más nos importa es ella, la escuchamos cómo respira, no podemos dormir, es complicado. Nosotros nos la arreglamos como podemos".
Un testimonio que refleja el apremio que aqueja a los seres queridos de la adolescente, lo expresa su papá: "yo todas las noches me quedo despierto hasta las 4. Es una situación muy crítica, estamos pendientes a que no empeore, es difícil, me acostumbré a sus horarios".

