Alarmante: 273 mujeres asesinadas en 2018
La cifra se desprende de un informe de la Cámara de Diputados. Además, creció el número de las denuncias por noviazgos violentos.
Una mujer cada 32 horas fue asesinada por un hombre en 2018, indicó un relevamiento llevado a cabo por el Observatorio de Femicidios “Adriana Marisel Zambrano” y por la Asociación Civil La Casa del Encuentro. Una cifra por demás preocupante, pero que registra un descenso del índice de femicidios en la última década. A pesar de ello, las entidades de género convocan a una labor articulada con diferentes organismos y organizaciones en pos de la igualdad de derechos.
De acuerdo al relevamiento difundido por el observatorio, se produjo un femicidio cada 32 horas en 2018. Ada Rico, directora de La Casa del Encuentro, señaló a Crónica que “aunque la cifra sigue siendo preocupante, notamos un descenso porque durante diez años una mujer moría cada 30 horas producto de la violencia de género”. No obstante, Rico, dejó en claro que “lo que más nos intranquiliza es el factor cultural y que los hombres agresores tienen que entender que no les pertenecemos. Pero vemos en los jóvenes un cambio de paradigma, los vemos en las marchas reclamando por nuestros derechos. Están comprendiendo que una relación de pareja no se resuelve con violencia". Aún así, en enero pasado hubo un total de 27 femicidios.
En el informe también se refleja una consecuencia escalofriante del femicidio: cada 26 horas un niño queda huérfano, en muchos casos de ambos padres, puesto que el asesino posteriormente se quita la vida. En total, 2600 menores en una década. “El círculo familiar se destruye, tanto de la víctima como del victimario. Hemos dado un paso importante con la Ley Brisa que contempla un haber, similar al jubilatorio, para los chicos que perdieron a su madre, y atención médica integral, que comprende contención psicológica para sobrellevar la pérdida", reflexiona Rico.
FEMICIDIOS | Se produce uno cada 32 horas, según las últimas estadísticas sobre #ViolenciaDeGénero que surgen de una investigación realizada por la Asociación Civil @Casadelencuentr #NiUnaMenos + INFO https://t.co/CYCLlg2NPv pic.twitter.com/jJpDw1pdBi
Víctimas menores de 18 años
Según los datos que maneja la ONG Casa de Encuentro, el 50 por ciento de los feminicidios de menores son cometidos por algún familiar de las víctimas y en el 30% de los casos, fue a manos del padre o padrastro. Al mismo tiempo, de las 140 niñas menores de 18 años que fueron asesinadas desde 2013 hasta 2017, el 30% sufrió abuso sexual una o varias veces. Alejandra Libenson es psicóloga y psicopedagoga especialista en crianza, vínculos y nuevas parentalidades, y comenta "los niños suelen ser abusados por integrantes de su familia o del entorno más cercano. El potencial abusador genera situaciones a solas con el menor donde de ganar su confianza, busca tiempo para estar a solas así genera cierta empatía para que a la larga la nena o el nene sienta que es querido. Así el abusador se asegura que no va a romper el secreto, no le va a contar a nadie porque de alguna manera la hace aliada y cómplice de la situación. Los niños no tienen la capacidad de discriminar, no tienen palabras para explicar lo que les pasa. Tienen miedo de que el abusador lastime a su familia, pero a veces, el abusador es parte de la familia."
Libenson agrega: "Por eso es importante ayudar a los niños a discriminar las caricias seguras de las inseguras. Una cosa es que un adulto le toque la cabeza o un tiron de orejas y otra cosa es que le toque la cola o haga cosquillas en las partes íntimas. Debemos hacer prevención y crear lazos comunitarios para proteger la infancia y dejar de ser espectadores para tomar corresponsabilidad entre todos".
Noviazgos violentos
De acuerdo con un relevamiento de la Defensoría del Pueblo bonaerense del que 141 mil jóvenes participaron y más de un 80% fueron mujeres, 4 decada 10 jóvenes tuvo un noviazgo violento. En la Ciudad de Buenos Aires, se triplicaron los llamados a la línea de asistencia a adolescentes por situaciones de violencia en la pareja.
"Podemos observar y suponer ciertos signos de violencia cuando la joven que se pone de novia comienza de a poco y sostenidamente a cambiar sus hábitos. Por ejemplo, comienza a aislarse de sus amigas y/o de sus padres, es controlada en todas las actividades que realiza por el novio que la llama a cada rato, intenta y logra conocer todas sus contraseñas y hasta puede juzgar y cuestionar su forma de vestir. Trata de controlar sus movimientos aludiendo cómo motivo que lo hace para ´protegerla y cuidarla´. Dice frases como 'yo te sigo porque te quiero, te protejo y quiero saber cómo estás y si estás bien porque me muero si te pasa algo'. Así disfraza de alguna forma la violencia que le provoca tenerla lejos de él. Los celos lo invaden y ante la negativa o limite de la pareja puede despertar conductas de violencia y maltrato", explica Libenson.
Yagrega: "Si ella se somete a esos controles va a estar todo bien. Pero si rompe con las reglas que él impone puede generar que esa persona sienta que lo está traicionando, que piense que le es infiel y la persiga y agreda psicologicamente e incluso físicamente".
En nuestro país, sobre un total de 48.820 llamados en 2018 a la línea 144, cerca de 3000 fueron de menores de 18 años (5,6%) y unos 18.000 (36,9%) de chicas de hasta 30. "Nadie sufre voluntariamente, puede tener que ver con una historia de sometimiento o de haber visto a la madre en una relación similar. También puede relacionarse con la baja autoestima". Y agrega: "Aparece el tema del poder, para él ella no es una persona, es un objeto: si ese objeto no cumple con los deseos que él quiere no le sirve y por miedo a perderla la trata de destruir ´si no es mía no es de nadie´ y hasta puede llegar a la matarla".
La violencia no tiene nada que ver con el amor. Prestá atención a los síntomas que pueden indicar que estás viviendo un noviazgo violento y recordá siempre que las relaciones saludables se basan en la igualdad, el respeto y la independencia. pic.twitter.com/CgthPbuBFW
— Secretaría DDHH (@SDHArgentina) 14 de febrero de 2018Según datos del Ministerio de Desarrollo Humano y Hábitat de la Ciudad, 935 adolescentes de entre 13 y 21 años asistieron al Programa Noviazgos Sin Violencia en 2018, un 60% más que en 2017. Este programa tiene como objetivo brindar asistencia, orientación y acompañamiento a adolescentes de entre 14 y 21 años que viven o vivieron situaciones de violencia física, emocional o sexual en sus parejas.
Acerca de cómo actuar cuando algún familiar o amigo está en una relación tóxica, Libenson asegura: "El primer paso es, en cuanto noten que algo está pasando, no ponerse en contra de esa situación. Si uno como adulto se opone, los jóvenes por oposición hacen lo contrario. Se cierran más y hay que estar cerca, incluirlos en actividades, 'traer el agua para el molino de uno' y no que él se la lleve. Es la única manera de mantenerlos al rescate de una situación que puede ser potencialmente peligrosa. Si uno ve algo tiene que dejar de ser espectador y convertirse en responsable de eso que ve. Todo el entorno tiene que tomar partido de alguna manera para proteger a la persona que está viviendo eso y que no se da cuenta. Quien está dentro de un vínculo violento lo vive y la mayoría de las veces, lo naturaliza, porque no lo puede ver ni manejar", concluye.

