Alimenta a sus hijos con té y zapallo por falta de recursos
Una mujer de 33 años, que vive en situación de calle junto a su bebé de 7 meses y su nene de 3 años, pidió ayuda desesperada para lograr darle de comer dignamente a sus pequeños.
Por Matías Resano
mresano@cronica.com.ar
A té y zapallo alimenta una mujer a su beba de tan sólo 7 meses de vida, producto de no contar con los recursos suficientes para comprar la leche especial que su nena requiere. La mujer se encuentra en situación de calle, con sus dos hijos, y sin empleo, haciendo tareas domésticas que surjan, a cambio de una módica suma de dinero que al menos le permita alimentar a sus pequeños durante el día. Por estas razones, la joven ruega por ayuda, de voluntades solidarias y de las autoridades pertinentes.
En cada rincón del casco céntrico de la ciudad bonaerense de Luján, encuentra refugio, clama por una colaboración e incluso se anima a reflejar su extrema situación a aquellos transeúntes que se detienen a escucharla. A ellos, Paola Martínez, de 33 años, les confiesa que no cuenta con la seguridad de un techo donde pasar las noches, protegerse de las bajas temperaturas, y alimentar a sus hijos, de 3 años, y 7 meses.
En este sentido, la joven relató a Crónica que "durante mucho tiempo cuidé a una abuela que me daba 3.000 pesos y una habitación. Eso me era suficiente para vivir". Sin embargo, la anciana falleció y en consecuencia Paola quedó sin empleo y ni un lugar en el cual alojarse con sus niños.
Por lo tanto, "voy de acá para allá. Duermo en la casa de una amiga, de vecinos, de quienes nos abran sus puertas. Estamos a la deriva", dejó en claro la progenitora. Justamente su niña, de pocos meses de vida, necesita como principal alimentación la leche recetada por las autoridades médicas que le brindan asistencia a la menor, pero "sale 700 pesos, y apenas llego a comprarle dos pañales sueltos, imagínense que mucho menos puedo alcanzar a adquirir ese lácteo".
El testimonio de Paola da cuenta de las apremiantes penurias que padecen ella y sus pequeños, dado que, como reconoció la mujer, sus escasos recursos solo son suficientes para dos pañales diarios, y por ello, "luego cubro a mi beba con trapos, como era antes. No tengo otra opción". Madre de dos criaturas, Martínez está sola, sin familiar cercano alguno e incluso "el papá de mi hijo mayor está preso, no sé por qué razón, porque yo lo dejé hace dos años, cansada de su violencia. El padre de mi hija me dejó cuando quedé embarazada".
En la jornada de este viernes, la joven, mientras dialogaba con este medio, viajaba rumbo a Moreno, puesto que "una señora me llamó para que le limpiara la casa a 50 pesos la hora. Serán tres horas de trabajo y después veré qué hago, dónde iré a parar con los nenes". Ante semejante panorama desolador, la mujer recalcó que "es feo lo que estamos pasando porque no tengo un lugar donde estar. Sé que la situación es difícil para todos, y eso dificulta que muchos me ayuden, pero estamos a la deriva y necesito una casa y un trabajo, porque a mi beba la alimento con té y zapallo, y mi nene está bajo de peso". Una expresión que refleja la urgencia de ser destinataria de una acción solidaria, la cual puede manifestarse llamando al (02323) 15-211349.

