Kiosqueros piden ayuda para sostener los precios
En medio de la crisis económica que afecta a nuestro país, Crónica se acercó a comerciantes que reclaman ser incluidos en la rebaja del Impuesto al Valor Agregado.
Por Francisco Nutti
@FranNutti
Ante la caída de las ventas, los brutales tarifazos y luego de que los proveedores les incrementaran los precios de los productos en un 15% tras las PASO, la Unión de Kiosqueros de la República Argentina (UKRA) decidió pedirle al gobierno ser incluidos en la rebaja del Impuesto al Valor Agregado (IVA). Crónica visitó diferentes comercios y comprobó la complicada situación por la que transita el sector.
"Creo que nuestro rubro está descuidado. A mí las ventas me han bajado un 50% en comparación con el año pasado", explicó Pilar, inquilina de un local ubicado sobre la avenida Paseo Colón, en Capital Federal. En ese sentido, expresó que por la baja comercialización, se le hace muy difícil abonar a tiempo el alquiler, las expensas y el ABL: "Lo terminamos haciendo fuera de tiempo, nos endeudamos".
El pedido de los kiosqueros se da luego de que el oficialismo decidiera reducir a cero el IVA para una serie de productos esenciales de la canasta básica. Frente a ese contexto, la UKRA armó su propia lista y le solicitó al ministro de Producción y Trabajo, Dante Sica, bajar el IVA al cero por ciento en alfajores, galletitas, turrones, barras de cereal, jugos, aguas minerales, sodas, gaseosas, chicles y pastillas.
"Lo que más se vende son las golosinas, pero no en grandes cantidades. A veces viene la gente y me pregunta cuánto le alcanza con $30. Y eso es lo que sale un alfajor simple (los triples llegan a $45), una cajita de chicles o una barrita de cereal", contó. Por otro lado, las botellas de gaseosa de 600 mililitros ($50) ya no tienen tanta demanda. Todos prefieren las latitas de 354, que no llegan ni a medio litro y son más económicas ($30).
Ante la noticia de que a partir del lunes amanecerán con nuevos aumentos de los productos, el encargado de un negocio de Balvanera agregó que: "acá un paquete de yerba de medio kilo cuesta $90, se nos hace difícil vender a precios tan elevados lo que en los supermercados o los almacenes, se consigue más barato, pero la realidad es que no nos queda otra". Al respecto aseguró que "hay que rebuscárselas porque este momento complica a todos".
Según un informe de la Unión de Kiosqueros argentinos, unos 28.000 kioscos, almacenes y despensas pequeñas cerraron en el país en los últimos tres años como consecuencia de la caída de ventas, la presión impositiva y la suba de costos fijos por la eliminación de subsidios en las tarifas de electricidad.

