La Catedral, un verdadero santuario

Además de ser una obra maravillosa, es un espacio litúrgico especial, a pedido del Papa Francisco.

Por Alicia Barrios
abarrios@cronica.com.ar

Jorge Bergoglio hizo de la catedral de Buenos Aires un santuario. Así se lo pidió al rector, el padre Alejandro Russo. Se creó un ámbito litúrgico para que la gente pueda relacionarse desde la devoción popular con Dios. Por eso fueron ampliados los horarios de misa y confesión. Abre sus puertas a las 7.30 hasta las 19 horas. Esta medida no se tomó para una elite, sino para toda la gente que va a trabajar. Se trata de una multitud que pasa más tiempo en el microcentro porteño, donde se concentra, la mayor cantidad de oficinas, que en su casa. La celebración de las 8,30, expone al Santísimo. Van con velas en procesión, acompañándolo hasta el Sagrario.
 

Cosecharás tu siembra

Para Francisco la vocación en la prédica siempre fue y nunca dejó de ser sembrar la palabra. Para él la palabra convoca. La Iglesia siembra con el anuncio de Jesucristo. Anunciar es sembrar y procurar que siga en buena tierra. La palabra anuncia, se entrega, se la ayuda a crecer. El crecimiento lo da Dios. Así pasan miles y miles de peregrinos por la Catedral. No hay un santo a la cabeza. Son distintas devociones. Una característica es la Devoción al Nazareno del Divino Amor, hecho en Sevilla y donado por los futbolistas que ganaron el mundial de 1978. El cuarto viernes de cada mes se lo lleva en procesión y se le reza una oración. También se celebra los sábados la devoción a la Santísima Virgen de Buenos Aires. Otra capilla muy convocante es la de la Virgen de los Dolores, lo mismo que la del Cura Brochero, el santo argentino, solo por nombrar algunas.

La Catedral, un verdadero santuario
La Virgen de la Ciudad de Buenos Aires (Gentileza Hernán Bernasconi).

Música para todos

La Capilla Musical Primada fue creada en 2011 y tiene tres organistas, un director, solista y dos coros. El “Trinitatis” lo conforman 30 voluntarios y el polifónico Benedicto XVI, un octeto de profesionales. El antiguo órgano colonial está emplazado en la Chapelle de Nuestra Señora de los Dolores, fue construido en Buenos Aires a fines del siglo XVIII, por Luis Joben, es el más antiguo de la ciudad. El otro órgano, de la capilla del Santísimo, en sus voces se reconoce el tono característico del sonido a flautado y forman, a través de 122 tubos de madera, dos registros de dos alturas diferentes, el unísono y la octava superior como es habitual en los pequeños instrumentos. Fue comprado en 2012 y construido en la Argentina. Francisco siempre fue un melómano, por eso cuidaba y sabía elegir la música. De las misas oficiadas por el entonces cardenal, la gente salía cantando.
 

Un ser piadoso

La piedad popular es un tesoro que tiene la Iglesia. Es el espacio de encuentro con Jesús. Este pensamiento lo acompaña a Francisco desde que se hizo sacerdote. En la catedral lo llevó a la práctica, para conservar, cultivar y hacer crecer este tesoro. Hay un principio que proclama Bergoglio que hace bien a tantísimas personas: las dificultades de la vida humana y cristiana no se superan fuera sino dentro de la Iglesia. Este es el camino. La senda para la paz interior. Allí se escucha la palabra de Dios. De allí nace la fe. Caminar juntos rumbo a la catedral, los santuarios, y participar de otras manifestaciones de piedad popular es en sí mismo pura evangelización. Cada templo es un refugio que ayuda a templar el espíritu. Sana el alma. Dejarse penetrar por la piedad popular es la mejor vitamina para el alma.
 

Todo es historia

La Catedral Metropolitana de Buenos Aires (de la Santísima Trinidad) es el principal templo católico de Argentina. Se encuentra ubicada en el barrio porteño de San Nicolás, en la intersección de la calle San Martín y la avenida Rivadavia, enfrente a la Plaza de Mayo. Sorprende a quien visita el templo la diversidad de estilos en su interior. Hay barroco y romántico. La nave principal esta próxima a los 100 metros de largo, el piso de pequeños mosaicos, diminutos, tiene una superficie de tres mil metros cuadrados. Tiene cinco naves. La principal se encuentra cubierta de una bóveda de cañón corrido y un crucero cubierto por una cúpula que, sobre un tambor circular, alcanza los 41 metros de altura.

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