"Todos salen a hablar pero la que estuvo en el quirófano fui yo"

Eso manifestó la flamante madre que dio a luz en un hospital de Berazategui, luego de que se viralizaran las imágenes en plena cesárea. La parturienta saltó en defensa de la joven médica pero aclaró que "no estoy contenta con la foto".

"Si para todos es una irresponsable, para mí es un ángel”, aclaró en las últimas horas Miriam, quien fue paciente de la partera a la que “bautizaron” con vaselina, durante la práctica de una cesárea en el hospital de Berazategui.

La flamante madre de una niña, que se encuentra de buen estado, justamente agradeció la labor de la profesional y de sus compañeros, así como negó enojo y malestar alguno por las imágenes registradas durante el parto. En las próximas horas, incluso, le solicitará a la dirección del centro de salud que revea la sanción a la doctora.

Florencia Espínola es la obstetra que publicó las imágenes del momento en que realizaba su primera cesárea. Fue ella, también, quien las borró tan pronto como se viralizaron. Miriam Leguizamón era la parturienta y cuando se enteró del revuelo provocado por las imágenes se dedicó a defender a quien hizo nacer a su pequeña. “Le tiraron vaselina porque era su primera cesárea. Es el famoso bautismo y a mí no me molestó porque ella seguía haciendo su trabajo”, aseguró en diálogo con Crónica.

"Todos salen a hablar pero la que estuvo en el quirófano fui yo"

En este sentido, en su perfil de Facebook dejó en claro que “todos salen a hablar pero la que estuvo en el quirófano fui yo. No siento que hayan violado mi intimidad porque en ningún momento se me ve la cara ni el cuerpo, sólo cuando sacan a mi hija de mi vientre”. A su vez, afirmó que “la residente no festejó su cumpleaños en el quirófano porque la nena nació un día antes”.

Pocas horas más tarde de su posteo, fue la propia doctora quien llamó a Leguizamón: “Me pidió disculpas, me repitió que no fue su intención y me agradeció. Pero le aseguré que la agradecida era yo porque mi hija no podía estar más en la panza, era urgente su nacimiento. Era además una cesárea seguida de una ligadura de trompas, es decir, son dos cirugías en una. Ella en ningún momento dejó de actuar como profesional y gracias a ella y a su equipo, tengo a mi hija sana y salva en casa”.

"Todos salen a hablar pero la que estuvo en el quirófano fui yo"

Por esta razón, en el final de su aclaración escrita, Miriam manifestó: “Una vez más, gracias irresponsable”. Este viernes Miriam debe retornar con su pequeña al hospital de Berazategui para cumplir con su control y aprovechará la oportunidad para solicitarles a la dirección del establecimiento que den marcha atrás con la posibilidad de sancionar a la doctora Florencia Espínola.

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