Vecina de padre e hijo aplastados por árbol: "Intentamos pero no pudimos ayudarlos"
Las víctimas fatales, de 65 y 22 años, estaban durmiendo cuando el tronco destruyó el techo de su casa en Tolosa, La Plata, y los mató.
En las inmediaciones de la vivienda del barrio platense de Tolosa que quedó debajo de un árbol, y se cobró la vida de dos de sus residentes, se palpaba el dolor de los vecinos de las víctimas. Una sensación impulsada por la rapidez y la consecuencia trágica del suceso, como asimismo por el afecto de los habitantes de la zona hacia el padre de familia y de su hijo, ambos fallecidos. Muchos de ellos fueron testigos directos del hecho, e incluso irrumpieron en el hogar para rescatar a cada uno de sus moradores.
En la casa lindera a la escena de la tragedia, en la intersección de 532 y 15, Elba no salía de su asombro, su rostro reflejaba la conmoción propia de haber observado un episodio trágico por el cual dos de sus vecinos perdieron la vida. La mujer detalló que "escuchamos como a las 3, que pedían ayuda y nos levantamos con mi hijo y salimos a tratar de ayudarlos pero no podíamos hacer nada". Al mismo tiempo, como dejando en claro la gravedad del impacto del árbol contra la vivienda, ella remarcó que "no podíamos entrar por ningún lado".
Por su parte, Sara, quien también intentó brindar inmediata asistencia a las víctimas, relató que "cayó en la casa de Don Lucho por la dirección del viento. Mi hijo sacó al bebé, que estaba en el 'huevito', que se dio vuelta por el viento y eso lo protegió porque se le cayó una chapa encima. Cuando lo sacamos del lugar estaba todo mojado".
En tanto, Clara no ocultó su profunda tristeza, sensación potenciada por lo que representaba Miguel Angel Gonzáleza, conocido en la zona como "Don Lucho", a quien sindicó la joven como "una muy buena persona". A su vez, la vecina consideró que "fueron segundos. Se pudo haber evitado".
Sucesivos y diversos testimonios que reflejan el sentimiento de un barrio, conmovido y angustiado por lo que desencadenó la caída de un árbol, llevándose a dos vecinos muy queridos por todos.

