El papa Francisco nombró en las últimas horas al primer cardenal indígena de América latina. Se trata del boliviano Toribio Ticona Porco, quien asumió junto a otros 14 nuevos cardenales provenientes de cuatro continentes, tres de ellos -incluido Ticona- mayores a los 80 años que no podrán participar del cónclave que elegirá al sucesor del Papa.

El presidente de Bolivia, Evo Morales, viajó a Roma para acompañar el nombramiento del nuevo cardenal de su país.

“Nos consideraban como animales, como salvajes, está escrito eso, estoy hablando de los tiempos de la colonia. Ahora el primer indígena será cardenal de Bolivia como justo reconocimiento”, dijo el mandatario boliviano, para luego agregar: “felicito al hermano papa Francisco que ha designado a un indígena como cardenal de Bolivia y por eso he decidido como indígena acompañar al primer cardenal indígena de América latina”.

Toribio Ticona, nacido en Potosí en 1937 es un prelado de origen quechua que fue lustrabotas, canillita, ayudante de minería y obrero en una fábrica de cerveza hasta que a los 30 años fue ordenado sacerdote.

El religioso ayudó a Evo Morales en sus inicios como dirigente cocalero al darle cobijo y alimento varias veces, motivo por el que el actual gobernante lo calificó de “hermano”. Ticona será el tercer cardenal que tendrá Bolivia y el segundo nacido en este país.

El primer cardenal de Bolivia fue José Clemente Maurer, religioso alemán naturalizado boliviano, fallecido en 1990, y el segundo fue el boliviano Julio Terrazas, quien murió en 2015. Junto a Ticona, otros 13 cardenales recibieron la púrpura de manos de Francisco, en el que es el quinto consistorio del pontificado de Bergoglio desde sus inicios en marzo de 2013.

El nuevo cardenal boliviano emprendió viaje a Roma el domingo pasado junto a los máximos representantes de la Conferencia Episcopal Boliviana para participar en el consistorio.

La CEB informó que invitó al presidente Morales a participar en estos actos “para que, con su presencia, represente a los bolivianos en este acontecimiento que resalta el compromiso de la Iglesia católica con los más pobres”.

Otros nombramientos
Entre los nuevos cardenales que serán nombrados durante un consistorio celebrado en la Basílica de San Pedro del Vaticano, el patriarca de la Iglesia católica caldea de Irak, Luis Rafael I Sako, de 69 años, describe su elección como “un pensamiento del Papa para los cristianos de Irak”.

“Es nuestra tierra, estábamos aquí antes de la llegada de los musulmanes”, asegura este clérigo políglota que aboga por el diálogo y recuerda que hay “entre 400.000 et 500.000 cristianos” en el país, frente al millón y medio que vivía allí antes de la caída del régimen de Sadam Hussein en 2003.

Joseph Coutts, arzobispo de Karachi en Pakistán, promueve el diálogo entre cristianos y musulmanes, y combate los abusos relacionados con el delito de blasfemia, en un país donde las iglesias están bajo protección policial por culpa de las amenazas de los grupos musulmanes extremistas.

El obispo de Toamasina (Madagascar), Désiré Tsarahazana, es el único representante de África entre los nuevos cardenales. “El pueblo sufre y necesita recibir apoyo”, comentó tras enterarse de su elección. Uno de los tres prelados de América Latina que entrarán a formar parte del colegio cardenalicio, el arzobispo jesuita de Huancayo (Perú) Pedro Barreto, defiende a los pueblos de la selva amazónica y ha recibido amenazas por denunciar las condiciones laborales en las minas ilegales.

Además,  Francisco entregó durante la misa por la solemnidad de San Pedro y San Pablo, conocida como el día del Pontífice, el palio a 30 arzobispos que fueron designados durante el último año entre quienes se destacan cinco argentinos. 

Ellos son: Carlos Azpiroz Costa, de Bahía Blanca, Carlos Sánchez, de Tucumán, Sergio Fenoy, de Santa Fe, Víctor Manuel Fernández, de La Plata) y Marcelo Daniel Colombo, electo de Mendoza.