Sergio Arias es un argentino que hace 18 años vive en Nueva York. Sin embargo, ahora se encuentra peleando entre la vida y la muerte tras haber sido brutalmente apuñalado en el corazón luego en una pelea callejera.

El hombre, de 44 años, había ido a cenar con un grupo de amigos a un restaurante en el distrito metropolitano del Bronx. Al salir, comenzó a discutir con tres personas y, de un momento a otro, uno de los agresores sacó un cuchillo y lo atacó.

Sergio se mantiene en vida gracias a un respirador artificial.

"Lo abrió en dos, lo apuñaló como si estuviera tratando con un pedazo de carne", lamentó su mujer, también argentina. Por eso, Arias, quien tiene dos hijos, permanece internado en el hospital neoyorquino St. Barnabas y su estado de salud es sumamente grave.

"Tiene comprometido el corazón, el hígado y los pulmones", continuó su esposa, quien añadió que para mantenerse con vida "depende de un respirador artificial". Con gran pesar, aunque sin perder la esperanza de la recuperación, concluyó: "Es un milagro que esté vivo"”.

La familia busca juntar dinero para solventar los costos.

Mientras el hombre lucha por su vida tras las dos puñaladas que recibió, su familia lanzó una campaña a través de Internet para recaudar los fondos que necesitan para solventar todos los gastos médicos, a través del portal gofundme.com, con la que ya lograron juntar poco más de 11.000 dólares.

En tanto, las autoridades locales iniciaron una investigación para tratar de determinar quién lo apuñaló y cuáles fueron las circunstancias en las que se produjo la pelea.

Un triste recuerdo

El ataque al argentino en Nueva York recuerda a lo sucedido el 31 de octubre pasado, cuando varios compatriotas fueron embestidos por un terrorista, mientras circulaban por una bicisenda en la Gran Manzana. De ellos, cinco perdieron la vida.

El grupo estaba integrado por diez amigos oriundos de la ciudad de Rosario, ex alumnos del Colegio Politécnico, que habían ido a festejar sus 30 años de egresados.