Nuevos choques armados se registraron en la favela Rocinha de Rio de Janeiro, ocupada por las Fuerzas Armadas desde el viernes último, y este lunes las escuelas y guarderías amanecieron cerradas, mientras el gobierno brasileño prometió garantizar la presencia militar hasta fines de 2018.

Sin embargo, el ministro de Defensa de Brasil, Raul Jungmann, afirmó que la situación en esa favela del sur carioca tiende a “estabilizarse”.

"Consideramos que el resultado fue positivo”, declaró Jungmann, al hacer un balance de lo ocurrido desde la llegada de los 950 efectivos militares a Rocinha, ante un pedido del gobernador de Río, Luiz Fernando Pezao, que reconoció la incapacidad policial para restablecer el orden.

Por disposición del presidente Michel Temer, las Fuerzas Armadas “permanecerán” en Río de Janeiro hasta diciembre de 2018, declaró el titular de Defensa.

El ministro no confirmó, en cambio, hasta cuándo continuará el cerco militar sobre Rocinha, luego de una semana de violentos enfrentamientos. "Tengo que reunirme con los militares enviados a esa comunidad para decidir hasta cuándo se prolonga la presencia de las tropas, pero ésta no será por tiempo indefinido", señaló Jungmann, citado por la agencia ANSA.

La crisis comenzó el 17 de setiembre con los tiroteos entre dos grupos de narcotraficantes que se disputaban el control de la comunidad próxima a barrios lujosos y donde hay varias “bocas de fumo”, que son los puntos de venta de drogas.

Jungmann dijo que ayer fue detenido Emanuel Bezerra de Araújo, de 19 años, alias “Playboy”, uno de los narcotraficantes buscados por la Justicia.