Pese a haber sido derrotado, el magnate Silvio Berlusconi resaltó la victoria de la coalición de centroderecha en las elecciones del domingo en Italia y consideró que hay margen para reforzar esta alianza con el fin de “obtener el mandato para gobernar”.

Además, Il Cavaliere, quien no puede ser candidato para gobernar por estar inhabilitado hasta 2019 por fraude fiscal, destacó que, tras cinco años en la oposición, las propuestas de “recorte de la presión fiscal y una política distinta de inmigración” fueron valoradas por la población.

El sector de derecha que se impuso es el de la Liga, liderado por Matteo Salvini, quien, en referencia a la coalición que buscará para liderar los destinos del país, advirtió: “No cambio de equipo a mitad del partido. Tenemos el derecho y el deber de gobernar los próximos años. No vamos a hacer coaliciones extrañas. Es la coalición que ha ganado y la que podrá gobernar”.

Cuando se llegue a un acuerdo para designar al próximo primer ministro, Italia profundizará su giro hacia una derecha antiinmigrante y xenófoba.