Luego del tiroteo en el que un joven ingresó a la escuela de la localidad de Grean Mills, a unos 100 kilómetros al este de Washington, a primera hora de la jornada escolar y disparó a dos alumnos en el pasillo, en Estados Unidos piensan en que cada aula haya un guardián armado y que se aumente más allá de los 21 años, la edad mínima para comprar rifles. 

El jefe policial Timothy Cameron, que no dio información sobre el vínculo entre el agresor y las víctimas, detalló que el que puso fin al tiroteo fue un oficial de recursos escolares (SRO), un agente responsable de la seguridad en las escuelas que es entrenado por las policías locales.

En ese sentido, el alguacil confesó que cuando entrenan para estas situaciones lo hacen con la esperanza de “nunca” tener que responder.

El episodio ocurrió en medio de un renovado debate sobre el control de armas, luego de que hace poco más de un mes, un estudiante armado matara a 17 personas e hiriera a 14 en una escuela de Parkland, Florida

Fuentes informaron que además de la policía del condado, participan de la investigación el FBI y la Oficina Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos local.

El tiroteo se produjo cuatro días antes de la “Marcha nacional por nuestras vidas”, una serie de manifestaciones convocadas en todo el país por los sobrevivientes de la escuela de Parkland para reclamar mayores restricciones en el acceso a las armas.

En Estados Unidos, donde el derecho a portar armas está amparado por la Constitución y donde la poderosa Asociación Nacional del Rifle (NRA) financia la campaña de muchos políticos, cambiar las leyes sobre las armas puede ser una tarea difícil.