El procedimiento de eutanasia de Martha Sepúlveda, una mujer colombiana que había pedido que la dejaran morir, fue cancelado apenas 12 horas antes de su realización. Así lo informó el Instituto Colombiano del Dolor (Incodol), el centro clínico donde iba a realizarse.

Según la entidad, los integrantes del Comité Científico Interdisciplinario para el Derecho a Morir con Dignidad concluyeron de manera unánime que "no se cumple con el criterio de terminalidad, como se había considerado en el primer comité" que evaluó el caso.

Sepúlveda, de 51 años, sufre de esclerosis lateral amiotrófica (ELA), una enfermedad grave e incurable que va minando su capacidad muscular. Por eso había solicitado que le pusieran fin a su padecimiento. Según habían revelado sus familiares, la mujer estaba "feliz" luego de que su solicitud había sido autorizada. "Estoy más tranquila, me río más. Soy una persona católica, me considero muy, muy creyente. Pero Dios no me quiere ver sufrir. Con el estado que la tengo, lo mejor que me puede pasar es que me vaya a descansar", había dicho a un noticiero local.

Su abogado, Lucas Correa, calificó de "ilegítima, ilegal y arbitraria" la decisión de cancelar la eutanasia, y acusó a sus responsables de vulnerar el derecho de la paciente a morir dignamente. "La están obligando a vivir una vida que ella no está dispuesta a seguir viviendo, con unos sufrimientos y dolores que juzga incompatibles con su idea de dignidad", afirmó.

El de Sepúlveda era un caso piloto luego de que la Corte Constitucional extendiera el derecho a una muerte digna a quienes padezcan "un intenso sufrimiento físico o psíquico" por causa de una lesión o enfermedad incurable. Por eso su situación era seguida con atención por toda la sociedad.

En Colombia la eutanasia fue despenalizada en 1997, pero solo se convirtió en ley en 2015. Desde entonces, se han realizado 157 procedimientos.

Recientemente, la Conferencia Episcopal colombiana le había pedido que reconsiderara su decisión. "Ojalá (la reflexión se dé), si las circunstancias se lo permiten, lejos del acoso de los medios de comunicación que no han dudado en tomar su dolor y el de su familia, para hacer una suerte de propaganda de la eutanasia", expresó monseñor Francisco Antonio Ceballos Escobar, presidente de la Comisión Episcopal de Promoción y Defensa de la Vida.