Comieron en un restaurante y se fueron sin pagar, pero un ínfimo detalle que no tuvieron en cuenta los delató: "Tienen 24 horas"
Lo que parecía una salida común terminó con una situación insólita. Un grupo de comensales se fue sin abonar la cuenta, pero no contaban con un detalle que los expuso por completo.
Una noche linda, de esas que invitan a sentarse afuera y comer algo rico, terminó con un sabor bastante amargo para los dueños de una pizzería, cuando tres personas que habían ido a cenar, como suele ser una costumbre, se levantaron como si nada y se fueron sin pagar. Todo parecía calculado, pero hubo un detalle chiquito que los dejó en evidencia y terminó sacando a la luz toda la situación.
Mientras estaban sentados en la parte de afuera, en una terraza que el local había estrenado hacía poco para aprovechar el verano, estos comensales decidieron hacer caso omiso a la cuenta que debían abonar y decidieron abandonar el local sin hacerse cargo del ticket. Sin embargo, en estos tiempos, donde todo se ve y se comenta, la jugada no les salió tan bien como pensaban y el hecho se popularizó en redes sociales, con una respuesta de los dueños que dejó a más de uno sin palabras.
Comieron en una pizzería y quisieron irse sin pagar: la travesía que salió malTodo ocurrió en Italia, en una pizzería llamada Nonna Cristina, que hace poco había inaugurado su terraza para aprovechar los días lindos del verano. Una noche cualquiera, tres personas se sentaron a cenar ahí, al aire libre, y cuando terminaron, en lugar de pedir la cuenta, se levantaron y se fueron sin pagar. Aprovecharon que estaban en una zona un poco más alejada del movimiento del salón y desaparecieron entre las calles cercanas como si nada.
Lo que no tuvieron en cuenta es que justo esa parte del local tiene cámaras que graban todo. Desde que se sentaron hasta que se fueron, quedó todo registrado. El dueño no tardó en notar la jugada y, lejos de dejarla pasar, decidió actuar. “Listillos, no se dieron cuenta de las cámaras”, aseguró con bronca al contar lo ocurrido, en algunos medios locales.
Ni bien se enteró de lo que había pasado, el dueño fue directo a las redes sociales del restaurante. Publicó un mensaje que no dejó lugar a dudas: les dio 24 horas para pagar o, si no, haría públicas las imágenes donde se los ve claramente. La amenaza fue seria y vino acompañada de pruebas: fotos de la mesa tal como la dejaron y capturas del video de seguridad.
Según contó el dueño, ellos eran los únicos en la terraza, lo cual facilitó identificarlos. Como había cerrado la puerta que conectaba con el interior para que los demás clientes no pasaran frío, pensaron que nadie los veía. Pero la confianza les jugó en contra, porque no contaban con que arriba suyo había una cámara registrándolo todo.
Aunque al principio parecía una travesura, el dueño no se lo tomó como una simple broma. Cree que no fue una estafa planeada, pero dejó en claro que no importa el motivo: fugarse sin pagar es algo que no se puede dejar pasar. Para él, más allá del valor de la comida, lo que importa es el respeto y dejar un mensaje claro para evitar que estas cosas se repitan, ya que hasta el momento no aparecieron.

