Sucedió en el estado de Arizona, Estados Unidos, donde una anciana de 92 años mató a su hijo a tiros para evitar que la enviara a un hogar para ancianos.

El crimen fue cometido por Anna Mae Blessing en la localidad de Fountain Hills donde vivía con su hijo Thomas, de 72 años, y la novia de él en su departamento. Según el informe policial, Thomas pretendía enviar a su madre a un asilo debido a que la convivencia con ella se había vuelto difícil.

La mujer escondió dos pistolas en su bata, fue a la habitación de su hijo, donde le efectuó dos disparos. Luego Blessing apuntó contra la novia de Thomas, pero esta logró arrebatársela. Luego sacó la segunda pistola, que también le fue arrebatada.
 

La mujer luego de ser detenida.


"Me quitó la vida, así que me llevo la suya", dijo Blessing cuando llegó la Policía. La mujer fue detenida y enfrenta cargos de asesinato en primer grado, asalto agravado con arma de fuego y secuestro.

Su fianza se fijó en medio millón de dólares.