Estados Unidos confirmó este jueves que todos sus funcionarios que prestaban servicios en Venezuela ya abandonaron este país y que restablecerá su presencia diplomática allí "una vez que la transición a la democracia haya comenzado".

"Hoy, todos los diplomáticos de Estados Unidos que quedaban en Venezuela han dejado el país", informó el secretario de Estado, Mike Pompeo, en un comunicado.

Los funcionarios que quedaban en la misión estadounidense, encabezados por el encargado de negocios, James Story, fueron despedidos el último miércoles por representantes de varios países, dijeron a fuentes del cuerpo diplomático acreditado en Caracas.

Pompeo afirmó que la diplomacia de Washington continuará trabajando por Venezuela desde "otras ubicaciones", a fin de "gestionar el flujo de asistencia humanitaria a la población venezolana y respaldando a los actores democráticos que, valerosamente, resisten a la tiranía".

El funcionario sostuvo que se trata de un "momento difícil" para los diplomáticos que dejaron Venezuela porque están "plenamente dedicados" al objetivo de "apoyar las aspiraciones del pueblo venezolano para vivir en una democracia y construir un mejor futuro para sus familias", reportó la agencia de noticias EFE.

Asimismo, el secretario subrayó que el gobierno de Estados Unidos, "en todos los niveles", mantiene "firme su determinación y su apoyo" al presidente interino designado por el parlamento de Venezuela, Juan Guaidó.

Esta semana, Estados Unidos y el gobierno chavista de Venezuela dieron por terminado el diálogo que iniciaron un mes y medio atrás, con el objeto de acordar el establecimiento de oficinas de intereses recíprocas tras congelar la relación bilateral y anunciaron, aunque con distintas explicaciones, que los diplomáticos norteamericanos que quedaban en Caracas se irían de allí.

Pompeo dijo el lunes que había ordenado el retiro de todos los diplomáticos de Caracas por "el deterioro de la situación en Venezuela, así como la conclusión de que la presencia de personal diplomático en la embajada se ha convertido en un obstáculo para la política estadounidense".

Al día siguiente, en un comunicado de su cancillería, el gobierno chavista se atribuyó la decisión de dar por concluidas esas conversaciones y afirmó que ordenó la expulsión de los diplomáticos norteamericanos en las próximas 72 horas debido al "riesgo que entraña para la paz nacional" su permanencia en territorio venezolano.