En un viaje exclusivo, Crónica TV continúa su cobertura del posible conflicto entre Corea del Sur y su par del norte. Santiago Cúneo entrevistó a Sung Jin Kang, Decano de Ciencias Económicas de la Universidad de Corea del Sur, para entender porqué ese país es considerado un “milagro de la posguerra” y cómo llegó a convertirse en una de las diez economías más fuertes del planeta. En ese marco, preguntó cómo sería una hipotética unificación con Corea del Norte, azotada por la pobreza y con un régimen dictatorial. 

“Es muy difícil lograr una unificación económica. Actualmente no hay ningún tipo de intercambio entre las dos Coreas, ni económico ni político. Durante el gobierno anterior tuvimos fábricas en común. Ese ingreso en común fue una especie de unificación económica, pero pensarla a nivel general es algo muy difícil de imaginar”, explicó Kang. 

“Esto es algo muy polémico, incluso entre los jovenes, porque tendríamos que absorber con nuestra potencia económica y realizar el esfuerzo tras la unificación. Para darte una idea de las diferencias, en Corea del Sur el PIP per cápita es de entre 27 mil y 28 mil dólares al año, mientras que en Corea del Norte el máximo es de 1.000 dólares. Por otra parte, tendríamos una gran ventaja en eliminar las amenazas y la posibilidad de una guerra nuclear. Ahorraríamos mucho en defensa nacional. Asimismo, se debería analizar el impacto del ingreso masivo de una mano de obra tan barata en la oferta laboral, entre otros puntos”, agregó. 

Crecer, crecer y crecer

Consultado pro Cuneo sobre los cambios que se deberían realizar tanto en Corea como a nivel mundial para tener un mejor manejo de la asistencia social y el crecimiento, Kang destacó que “en los países donde se vive bien, los gobiernos tienen política de bienestar social, en donde distribuyen riquezas entre el pueblo. Corea se ha centrado más en el desarrollo económico que en reducir la brecha económica entre ricos y pobres. Corea creció vertiginosamente a partir del año 1998 después de la crisis de 1997. Nos concentramos en el desarrollo económico y no hubo una mayor brecha entre ricos y pobres. Cuando tuvimos una crisis de desempleo en 1997 nos comparamos con la Argentina y su modelo peronista de distribución de riqueza para el pueblo. Luego de eso no prestamos tanta atención a la distribución de riqueza porque todo el país estaba en desarrollo. La prioridad es ayudar a las personas que se encuentran en situación extrema de pobreza. Esos fondos de bienestar social podríamos destinarlo para los sectores mas vulnerables”, añadió.

Envejecimiento

Por último, se refirió a un problema que se extiende por todo el planeta: el envejecimiento generacional. Allí la respuesta del especialista fue marcar las dos corrientes ideológicas en torno del tema de las jubilaciones y qué propone cada una. 

“El tema del envejecimiento es un problema global. En Corea es el que más rápido se agrava del grupo de la OCDE en este tema. Hay dos opiniones muy controvertidas sobre cómo hacer frente al costo futuro: una, que se debe ahorrar esos recursos financieros que hoy dan bienestar social para cubrir los costos jubilatorios para el futuro”, explicó. 

En la vereda opuesta, en tanto, “otros opinan que debemos seguir gastando en bienestar social, que no se puede recortar beneficios. Para eso se debería aumentar la tasa de nacimiento, porque este problema será grave en el futuro, y tener más ciudadanos jovenes implica parte de la solución. También se propone abrirse a la inmigración, pero eso complicaría la llegada al mercado laboral de los jovenes. Otra posibilidad es aumentar el volumen de la economía. Al tener mayor dinero disponible, se pueden utilizar en temas como la jubilación”, sintetizó. 

Estudian al peronismo
Por Santiago Cúneo

"Acá, en la Universidad, estudian el peronismo y su redistribución social equitativa”, disparó Santiago Cúneo, en la edición especial de “1+1=3”.

Desde Corea del Sur, el enviado especial por Crónica, en diálogo con Sung Jin Kang, corroboró que “Argentina no supo aprovechar sus ventajas competitivas porque desaprovechó el capital humano”, y añadió: “Te quieren contar que esa basura de ciudad de Buenos Aires es moderna, esa porquería que nos están dejando”, argumentando con la construcción del Metrobus.

“Los argentinos soñaban con un auto y ahora se conforman con ser proletarios del Metrobus”. Cúneo, desde Seúl, disparó qué “vergüenza tiene que darnos tener todo lo que tenemos y estar donde estamos. Y más vergüenza nos tiene que dar que un gobierno les eche la culpa a los movimientos nacionales que hicieron posible la gran Argentina, que en Corea estudian como ejemplo para ver cómo crecen mejor”.

En ese sentido, comparó que “crecer, crece cualquiera. El desarrollo debe ser sustentable. Por eso, economías como estas, que no tienen climas, ni territorios, ni recursos naturales, tuvieron que construir un desarrollo económico sustentable que le permite dar grandes saltos sin que nunca caiga”