El vigésimo aniversario de los atentados en Estados Unidos sirvieron como pretexto para que el ex presidente de aquella nación, Donald Trump, se despachara contra el actual, Joe Biden, y lo criticara en un video por su "incompetencia" en el retiro militar de Afganistán.

"Este es un día muy triste", dijo el exmandatario, y agregó que el 11-S "representa un gran dolor para (su) país".

"También es un momento triste por la forma en que nuestra guerra contra aquellos que hicieron tanto daño a nuestro país terminó la semana pasada", continuó en declaraciones reproducidas por la agencia de noticias AFP.

Trump se refirió así al final de la guerra de Estados Unidos en Afganistán, lanzada tras los ataques por parte de la organización extremista Al Qaeda contra el World Trade Center, en Nueva York, y el Pentágono, en Washington DC.

Afganistán: regreso islamista al país

Este grupo, liderado por Osama Ben Laden, se había refugiado en el Afganistán controlado por los talibanes, y la invasión estadounidense derrocó al régimen islamista en un intento por encontrar a los líderes del grupo.

Pero los talibanes pronto lanzaron una ofensiva y, después de dos décadas de enfrentamientos y ante el anuncio de salida de las tropas internacionales, regresaron al poder el mes pasado. "Al líder de nuestro país se le hizo parecer un tonto y eso nunca se puede permitir", dijo.

Culpó a "una mala planificación, una debilidad increíble y líderes que realmente no entendían lo que estaba sucediendo".

Trump también lamentó la muerte de 13 soldados estadounidenses en la explosión de una bomba en Kabul el mes pasado durante la evacuación de Afganistán, y los miles de millones de dólares en equipos militares estadounidenses que quedaron atrás y confiscados por los talibanes "sin que se disparara un solo tiro".

"Joe Biden y su inepta administración se rindieron derrotados", continuó Trump. "Lucharemos para recuperarnos de la vergüenza que ha causado esta incompetencia", concluyó el republicano, que pese a su derrota en las elecciones del año pasado todavía tiene aspiraciones de un nuevo mandato presidencial.