El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, logró su reelección en un día cargado de denuncias, muerte y detenciones.

Los medios locales reportaron varios incidentes durante los comicios. Uno de ellos se registró en un centro de votación de Erzurum, al este del país, donde una pelea entre funcionarios y seguidores de distintos partidos políticos derivó en una balacera que terminó con tres personas asesinadas y varios heridos. Las víctimas mortales son dos votantes y el jefe distrital de la agrupación opositora IYI.

Más allá del clima de tensión marcado por las disputas políticas y por la decisión de Erdogan de establecer un nuevo sistema presidencialista, que lo llevó a adelantar los comicios que debían realizarse en noviembre del año próximo, el jefe de Estado obtuvo la victoria por poco más del 53 % de los votos, sobre su principal rival, Muharrem Ince, quien rondaba el 30, escrutadas el 90 % de las mesas.

Unos 60 millones de turcos estaban convocados a votar en comicios trascendentales para el futuro del país porque se pone en marcha un nuevo sistema impulsado por Erdogan, que le confiere más poder al permitirle ser jefe del Estado y de gobierno a la vez.

El resultado podía variar debido a que el porcentaje escrutado no es uniforme en todo el país y en ese punto centraba su expectativa la oposición, que llegó a estos comicios con la intención de forzar un balotaje, previsto para el 8 de julio.

En ese sentido, poco después de conocidas las primeras cifras oficiales, el socialdemócrata Partido Republicano del Pueblo (CHP) que postula a Ince difundió datos propios según los cuales Erdogan obtenía 45 por ciento de los votos, frente a 41 por ciento de su candidato, resultado que derivaría en una segunda vuelta electoral.

Ince había advertido a sus seguidores poco después del cierre de la votación que no se dejaran impresionar por los primeros resultados porque, aseguró, las autoridades siempre difunden primero las cifras de municipios afines al oficialista Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP) y Erdogan.

En cuanto a las elecciones legislativas, que también se realizaron con boleta separada, con 94 por ciento de las mesas escrutadas la coalición liderada por Erdogan lograba un respaldo de 53,9 por ciento, alcanzando la mayoría absoluta del Parlamento debido a que el oficialista AKP rozaba 42,6 por ciento de los sufragios y el aliado Movimiento de Acción Nacionalista (MHP) lograba 11,2 por ciento.