El investigador británico Leonard Mlodinow reveló una curiosa anécdota sobre la vida sexual del recordado científico Stephen Hawking, en su nuevo libro titulado "Stephen Hawking: A Memoir of Friendship and Physics", en el que intenta hacer una biografía del astrofísico más famoso de los úlimos tiempos, a 2 años de su muerte.

Mlodinow fue un gran amigo de Hawking e incluso publicó un libro de divulagación científica junto a él en 2010 llamado "El Gran Diseño". Ahora, en su nueva entrega, el autor dio detalles sobre la intimidad que el científico tuvo con su segunda esposa, quien había mantenido el matrimonio por 30 años.

Al principio de sus memorias, el físico y matemático estadounidense relató el día en que Hawking insistió en que su amigo lo llevara a dar un paseo en un bote y vio cómo "su cabeza se bamboleaba libremente como un péndulo" y logró camptar allí el "carácter único" que tenía el británico, el cual sufría de esclerosis lateral amiotrófica desde muy joven.

La familia de Hawking

Este fantástico momento que compartío con el astrofísico, vino acompañado de nerviosismo, por que él sabía que si su amigo se caía de la embarcación, seguramente no sobreviviría. 

Pero más allá de esta curiosa anécdota, más tarde se le sumó, una inquietud que rumoreaban todos aquellos que rodeaban a Hawking, que el estadounidense consideró digna de contar. Se trata nada más ni nada menos de la conviencia y vida sexual con sus parejas.

Pirmiero, Mlodinow contó sobre la noche en que se quedó a cenar en la casa de Elaine Mason, la segunda esposa de Hawking,  y dio una muestra del momento que atravesaba el matrimonio: "¿Quién es? ¿Lo has traído a cenar? Habría estado bien que me hubieses avisado, pero nunca lo hacés, ¿a que no? ¡porque sos Stephen Hawking y no necesitás hacerlo! Bueno, ¡pues no hay suficiente comida para todos!", gritó ella antes de disculparse con el invitado.

Por otro lado, Mlodinow reveló lo que le había confesado Elaine esa misma nohce tras la discusión con su marido: "He sido su esclava durante los últimos 20 años... ya está, no puedo más". Poco después, y a pesar de que ella le confesó al escritor que él la "había aceptado y querido por quien era de verdad", se divorciaron.

Claro, si se piensa en que Hawking estuvo casado con su primera esposa Jane Wilde desde 1965 hasta 1995 y con Elaine Mason desde 1995 hasta 2006, y esta última afirma que ha sido su esclava durante los últimos 20 años, evidentemente no dan los números. En realidad, lo que sucedía era que el científico británico le permitió tener a su esposa un amante y Hawking a su vez también tenía otro amorío. 

 

Infidelidades consentidas

Esta complicada vida sentimental se basaba en que las cuatro personas casadas (Jane, su primera mujer, Jonathan, el hombre por el que le dejó, Elaine y él) fingieron ser una gran familia con infidelidades cruzadas entre sí o, mejor dicho, pretendieron ser felices los cuatro.

Por lo tanto, el autor reveló en su libro que la enfermedad de Hawking hizo que la tensión sexual con su primera esposa fue, como se sospechaba "totalmente pasiva y frágil".

Mlodinow destacó en su obra que, con el tiempo, esa fragilidad hizo pensar a Jane que la actividad sexual podía "llegar a matarlo", y hacer el amor empezó a convertirse en una "experiencia aterradora y vacía". Sólo el pensar en acostarse con él le parecía "antinatural" y su deseo por él se evaporó. "Tenía las necesidades de un niño y el cuerpo de una víctima del holocausto", le confesó Jane Wilde a Mlodinow.

La segunda esposa del astrofísico

Por su parte, el autor sostuvo en su libro que Elaine Mason, su segunda esposa, quién había llegado a la vida de Hawking luego de que necesitara de una persona que lo cuide las 24 horas, ya que su esposa no podía hacerlo por mantenerse ocupada con el trabajo, "sabía muy bien cómo coquetear".

"Tal vez una de las razones por las que se estableció el vínculo entre ellos fuera porque ella tenía la extravagancia que él habría exhibido si su cuerpo hubiese seguido funcionando correctamente. Por su parte, a Elaine no le importaba la condición física de Stephen, sino todo lo contrario. Fue algo que le atrajo de él", aseguró el autor en el libro que, en apenas unos días en el mercado, ya ha vendido miles de ejemplares.

Tras la muerte del físico, Elaine señaló que "Stephen era como un actor, necesitaba ser el centro de atención y el centro del universo" y que además esto, "le encantaba" porque "era lo que le daba energía". "Tuvo una vida muy dura, pero fue un hombre muy valiente. Nunca se quejó. Seguramente estaba resentida con él por esa necesidad de atención, no todo el tiempo, sino de forma temporal, porque todo eso pasaba. En el fondo, él era mi único amor", concluyó su ex esposa.