Pocas veces se puede entender el accionar humano ante ciertos hechos, y si con ellos viene la muerte, lo cierto es que en Hong Kong tuvo lugar una reacción insólita de un conductor.

El hecho ocurrió en una popular avenida de dicho país, donde un conductor a bordo de un rodado cruzó un semáforo en rojo a gran velocidad y embistió a un grupo de personas que cruzaban por la senda peatonal, dejando el saldo de siete fallecidos y varios heridos de consideración.

Lo cierto, es que la imagen captada por una cámara de seguridad de la calle mostró el violento momento en el cual, el rodado iba rápidamente y embistió a las personas, las cuales varias "volaron por los aires" murieron al instante por el brutal impacto.

Tras el accidente, la policía asiática confirmó que hubo siete víctimas fatales a manos del conductor que fue detenido minutos más tarde.

Pero lo particular del trágico atropellamiento masivo, es que tras ser detenido, el conductor asesino se quedó adentro de su automóvil, en estado de éxtasis, bailando y escuchando música electrónica a todo volumen como si nada hubiera pasado, por lo que la policía local investiga si el sujeto estaba preso del uso de estupefacientes.