Irán amenazó al argentino Rafael Grossi, jefe de la OIEA: "Una vez que termine la guerra, nos ocuparemos de él"
Tras sus declaraciones sobre el programa nuclear de Irán, el gobierno persa apuntó contra el argentino Rafael Grossi, director de la Organismo Internacional de Energía Atómica. Además, lo denunciaron ante la ONU.
En plena escalada entre Irán e Israel, el gobierno iraní apuntó directamente contra el argentino Rafael Grossi, titular del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA). La advertencia, hecha por Ali Larijani, uno de los principales asesores del líder supremo Ali Khamenei, fue contundente: “Una vez que termine la guerra, nos ocuparemos de él”.
El mensaje fue divulgado mediante redes sociales este sábado y se suma a una escalada verbal y diplomática que crece a la par del enfrentamiento militar. Además de la amenaza, Irán presentó una denuncia formal ante el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas contra el funcionario argentino, a quien acusan de “actitud parcial” e incumplir la imparcialidad que exige su cargo.
Según Teherán, las declaraciones de Grossi favorecen a Israel y se conocieron en coincidencia con los recientes bombardeos contra territorio iraní. Para el gobierno persa, esa coincidencia no es casual y representa una toma de partido del organismo internacional.
Irán acusa a Grossi de alinearse con sus enemigosEl embajador iraní ante la ONU, Saeed Iravani, envió una carta al secretario general António Guterres en la que acusó a Grossi de alinearse con los enemigos de Irán. “El director de la AIEA omitió cualquier referencia a las amenazas o ataques contra instalaciones nucleares de otros países”, cuestionó Iravani.
En la misma misiva, el diplomático insistió en que las recientes declaraciones del argentino se interpretan como un respaldo indirecto a la ofensiva israelí, al advertir sobre el potencial nuclear de Irán justo en medio del conflicto. Para el régimen, eso daña la credibilidad del organismo.
Grossi, por su parte, había señalado días atrás, en una entrevista con Radio Mitre, que “Irán acumuló uranio enriquecido al 60%. Si bien no es el 90% necesario para un arma nuclear, el margen que los separa es mínimo”. También aseguró que el país cuenta con material suficiente para fabricar entre seis y ocho bombas atómicas, aunque explicó que por el momento no hay pruebas de que haya avanzado hacia ese objetivo.
Diálogo abierto, pero sin ceder el programa nuclearA pesar de la tensión internacional y los cruces con la AIEA, el presidente iraní, Masud Pezeshkian, mostró una postura más conciliadora en el plano diplomático. En una conversación telefónica con el mandatario francés, Emmanuel Macron, aseguró que su país está dispuesto a dialogar con Europa.
No obstamte, Pezeshkian reafirmó que Irán no renunciará a su programa nuclear, aunque dejó abierta la puerta para negociar términos y formas de cooperación.
Macron, por su parte, fue tajante. “Irán nunca debe tener un arsenal nuclear y debe demostrar que su plan es estrictamente pacífico”, publicó el mandatario francés en su cuenta de la red social X.

