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León XIV deseó que "la fe, la esperanza y la caridad crezcan siempre en nuestras familias"

El nuevo papa León XIV, emitió su discurso en La Plaza de San Pedro, que se llenó de fieles de todo el mundo desde primeras horas de este domingo.

Este domingo, el papa León XIV brindó una Misa por el Jubileo de las Familias y en el cierre rezó por aquellas que sufren la guerra minutos. 

Así las cosas, desde la Plaza de San Pedro, el Sumo Pontífice renovó su pedido de paz y dedicó palabras de profundo agradecimiento a las "pequeñas iglesias domésticas en las que el Evangelio es acogido y transmitido".

"Estoy contento de acoger a tantos niños, que reavivan nuestra esperanza", afirmó León XIV emocionado, después de la celebración de la Santa Misa conclusiva del Jubileo de las Familias, los Niños, los Abuelos y los Ancianos, que congregó a fieles de 131 países.

El Sumo Pontífice ante los fieles. 
El Sumo Pontífice ante los fieles. 

En tanto, definió a las familias como "pequeñas iglesias domésticas, en las que el Evangelio es acogido y transmitido". En ese sentido, recordó la carta Gratissimam sane de San Juan Pablo II, citando que “la familia tiene su origen en el amor con que el Creador abraza al mundo creado” y deseó que "la fe, la esperanza y la caridad crezcan siempre en nuestras familias"

También, agradeció a los abuelos y ancianos, a quienes calificó como un "modelo genuino de fe e inspiración para las generaciones jóvenes"

Para cerrar su saludo exclamó: "¡Gracias por venir!". Y envió una salutación a todos los peregrinos presentes, haciendo una mención especial a los provenientes de la diócesis de Mondovì, en la región de Piamonte.

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Además, el Pontífice se refirió a la solemnidad de la Ascensión del Señor, celebrada en Italia y otros países, destacándola como "una fiesta muy hermosa, que nos hace mirar hacia el objetivo de nuestro viaje terrenal".

Al respecto, citó a la beatificación de Cristófora Klomfass y otras catorce religiosas de la Congregación de Santa Catalina Virgen y Mártir, martirizadas en 1945 por soldados del Ejército Rojo en los territorios de la actual Polonia.

"A pesar del clima de odio y terror contra la fe católica, siguieron sirviendo a los enfermos y huérfanos", dijo y encomendó a la intercesión de las nuevas beatas mártires a las religiosas de todo el mundo que "gastan su vida generosamente por el Reino de Dios".

Previo a concluir, rememoró la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, agradeciendo a los profesionales de los medios que, "cuidando la calidad ética de los mensajes, ayudan a las familias en su tarea educativa".

Y por último, señaló: “Pienso especialmente en aquellas que sufren a causa de la guerra en Oriente Medio, en Ucrania y en otras partes del mundo. Que la Madre de Dios nos ayude a caminar juntos por el sendero de la paz”.

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