El brutal crimen de Maxim y Yaroslav Kostyukov, de 42 y 21 años, conmocionó a Ucrania. Asesinaron en su casa a Yevgeny Petrov, un expolicía de 45 años, tras mantener una discusión sobre la guerra civil entre las fuerzas de Kiev y los rebeldes pro-Moscú del este del país.

De acuerdo a la investigación, el hijo sujetó a Petrov por detrás mientras el padre lo apuñaló dos veces en el pecho.

Luego, Yaroslav Kostyukov decapitó al expolicía y cortó algunas partes del cuerpo, así como sus principales órganos internos.

Maxim y Yaroslav Kostyukov, padre e hijos caníbales.

Luego realizaron un perverso banquete y le convidaron a un hombre sin hogar llamado Yura, que no sabía nada del asunto, indicó el diario The Sun.

Ante la corte, Yaroslav declaró que "apenas comió" el "caldo humano", pero que el invitado sí devoró su plato.

Los investigadores aseguraron que existen pruebas contundentes de que padre e hijo eran caníbales y habían cocinado y comido a su víctima.

Después de la terrorífica cena, tiraron el cuerpo sin cabeza de Petrov en la puerta del sótano de un monoblock en la localidad de Saltivka.

Los Kostyukov fueron acusados de "asesinato con circunstancias agravantes cometido por un grupo de personas y posesión ilegal de armas" y condenados a 15 años de cárcel.