Aunque quienes hayan ido a un safari sean la minoría de las personas en Argentina, todos tenemos esa imagen idealizada de este tipo de expediciones. Uno va con la familia, los chicos contentos, cámara de fotos o celular en mano, tomando imágenes de prácticamente todos los animales. Hasta una mosca es digna de una foto ante la adrenalina del momento. Precisamente, uno de estos recorridos se hizo viral en las últimas horas y no por los mejores motivos.

Retomando la expedición, uno de los primeros animales que uno le vienen a la cabeza cuando se imagina en un safari, posiblemente sean los elefantes. En esta oportunidad, uno de estos “colmilludos” sorprendió a una familia en Sudáfrica.

El asunto fue el siguiente, estas cuatro personas (madre, padre y dos niños) estaban a bordo de una camioneta en el parque silvestre conocido como Simangaliso Wetland, ubicado en la provincia de KwaZulu-Nata, cuando fueron arrollados por algo similar a una topadora: un elefante.

El elefante derribó el vehículo "casi de la nada".

En el video se puede apreciar como este gran animal literalmente “voltea” al vehículo y luego parece querer jugar con él. Quienes lo filmaron pudieron ver el espectáculo en primera fila y por supuesto intentaron ayudar. Se escucha como el conductor del auto le dice a su acompañante que “los llame por teléfono”, a lo que ella replica que no sabe a quién llamar.

Afortunadamente, los cuatro integrantes de esta familia podrán contar esta anécdota miles de veces, puesto que solo sufrieron heridas leves durante el ataque. En cuanto a las autoridades del parque, les brindaron las correspondientes disculpas y se comprometieron a investigar la conducta de ese animal en particular.

 

¿Son agresivos los elefantes?

Resulta que estos animales son muy inteligentes, ya que reconocen el peligro frente a un humano, a través de su voz e incluso su comportamiento. Para muestra un botón, y según estudios en la Universidad de Saint Andrews, la tribu conocida como Maasai (Kenia), son particularmente hostiles hacia los elefantes. Por lo tanto, las manadas han aprendido a reconocerlos por su dialecto e incluso por la ropa. En cuanto a su agresividad, por naturaleza desconfían de los humanos, lo cual los llevará a alejarse, no a atacarlos.

Un estudio demostró que también son muy sensibles con la voz. De acuerdo con el sitio especializado Vix, “la capacidad de los elefantes de distinguir la voz de sus potenciales enemigos es un tipo de aprendizaje que se debe a que han necesitado convivir con los humanos, y la mejor forma es huir de ellos al sentirse amenazados”.

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