Las autoridades chinas buscaban ayer a los 32 tripulantes de un buque petrolero iraní, de 274 metros de eslora, que desaparecieron luego de que el barco chocara contra un pesquero y se incendiara por completo.

El siniestro se registró a unos 300 kilómetros al este de la desembocadura del río Yangtsé, en cercanías de Shanghai, en el oriente chino, donde el barco iraní, que transportaba 136.000 toneladas de hidrocarburos, impactó contra el navío de Hong Kong, se "incendió por completo" y derramó crudo en el agua.

En consecuencia, autoridades marítimas chinas enviaron ocho barcos para las operaciones de búsqueda y rescate de los 32 tripulantes que ayer permanecían desaparecidos. Además, tenían el objetivo de avanzar con las tareas de limpieza para asegurar la zona, mientras aguardaban que se apagaran las llamas que, después de muchas horas, seguían activas.

Por su parte, el carguero, que llevaba 64.000 toneladas de semillas, no sufrió daños que pusieran "en peligro su seguridad". Además, las 21 personas que había a bordo ya fueron asistidas.