La entrega fue en el Vaticano.

El papa Francisco representa a la comunidad católica de todo el mundo y no solamente a los argentinos. Pero lo que hizo el presidente peruano en su visita al Vaticano no corresponde. Por lo menos, por ahora.

El Pontífice recibió en la Sala del Tronetto del Vaticano a Pedro Pablo Kuczynski, quien aprovechó la oportunidad para realizarle la invitación formal para que visite su país y para entregarle varios obsequios.

Con el bastón de mando incaico, conocido como Varayoc, y con el cuadro de la Virgen Desatanudos -dos de los regalos- no hay ningún problema. Pero la delegación se excedió y también le entregó algo que, en estos días, es muy polémico: una camiseta de la selección peruana de fútbol con el nombre de "Francisco".

Por supuesto que el Papa recibió la casaca con su amistosa sonrisa de siempre y agradeció el obsequio, pese a que falta poco más de diez días para el crucial partido por las Eliminatorias Sudamericanas en la cancha de Boca.

"Mi edecán le trajo una camiseta del equipo peruano, pero y claro yo le dije el Papa es argentino, no se va a poner esta camiseta", reveló Kuczynski tras el encuentro.

Y, la verdad, tiene razón. No es momento para que un argentino que lleva el fútbol en las venas se ponga justo la camiseta de la selección que puede dejar al equipo nacional con un pie afuera del Mundial de Rusia.

¿Pensará Ricardo Gareca, técnico de la selección peruana, convocar a Francisco para el duelo decisivo del jueves 5 de octubre en La Bombonera? Que ni lo sueñe, el Papa es argentino y su corazón siempre estará con la albiceleste.