Al menos 12 personas murieron, entre ellos seis rehenes, durante un tiroteo generado en un intento de asalto a dos bancos en la ciudad de Milagres, interior del estado de Ceará, nordeste de Brasil, informaron fuentes médicas.

Una madrugada de terror se vivió en Milagres, a 440 kilómetros de la ciudad de Fortaleza, porque los delincuentes secuestraron a una familia, durante un bloqueo en una ruta, para usarlos como escudos humanos, de acuerdo a la versión de la municipalidad de la ciudad.

Las autoridades temen que sea un ataque coordinado del crimen organizado y pidieron a la población de la pequeña Milagres permanecer en sus casas, porque hay una búsqueda de posibles atacantes prófugos.

El hecho ocurrió cuando al menos ocho delincuentes interceptaron el auto de una familia de cinco integrantes, con dos nenes de 10 y 13, que viajaban desde la vecina Pernambuco.

Con ellos y otra persona que tomaron como rehen, en total seis, fueron hacia una sucursal del banco Bradesco y otra del Banco do Brasil para robar el dinero, pero fueron interceptados por la policía.

La policía estaba alerta porque la semana pasada había ocurrido un intento de robo similar en Milagres, una ciudad de 28.000 habitantes que está conmocionada con la masacre.

Estos son los explosivos secuestrados a los dos detenidos.

Dos delincuentes fueron detenidos, con una pistola 9 milímetros, un revólver calibre 38, un arma calibre 12 además de explosivos, y uno de ellos dijo que mató a los seis rehenes y a seis de sus cómplices, según informó el secretario de Seguridad del estado de Ceará, André Costa.

"Es muy difícil juzgar el accionar policial en medio de un tiroteo, esperemos con responsabilidad que se investigue lo que ocurrió. Uno de los detenidos que fue preso dijo que mató a más de 10 personas, pero esta información es insuficiente por el momento porque hay que investigar", sostuvo el funcionario.