Luego de la decisión del del Tribunal Superior Electoral de impugnar la candidatura de Lula para los próximos comicios de octubre se abrió un interrogante respecto del futuro inmediato del Partido de los Trabajadores, que tiene ahora un plazo de diez días para cambiar su candidato.

En medio un clima tenso rodeado de una marcada incertidumbre, asoman Fernando Haddad y Manuela D'Avila como la fórmula para participar de las próximas elecciones. Vale destacar que también se prohibió al PT que el nombre de Lula figure como candidato en la publicidad electoral.

Ante esta realidad el Partido de los Trabajadores se maneja con dos opciones. Por un lado, si demora la oficialización de la nueva fórmula, se pierden días muy valiosos para la participación de debates y en todo lo que atañe a publicidad. Si por otro confirma la ya mencionada dupla le quita fuerza a los recursos impuestos por la defensa de Lula ante el Superior Tribunal de Justicia y frente el Superior Tribunal Federal.

Aunque existe la posibilidad que algunos de los dos tribunales superiores altere la determinación del Tribunal Superior Electoral, parece difícil que esto suceda. Frente a las sucesivas derrotas judiciales, todo lleva a pensar que le resta a Lula un largo tiempo en prisión y la imposibilidad de ser candidato a la presidencia de la República.

Además, pagar

A todo esto, la Justicia brasileña lo condenó, a pagar al Estado, el equivalente de 7,5 millones de dólares por resarcimiento de los delitos cometidos en el proceso del tríplex de Guaruja por el que se encuentra preso, por las costas del proceso y por multas judiciales.

El Tribunal Superior Electoral decidió en las últimas horas del viernes por una mayoría de seis votos frente a uno que la ley conocida como "Ficha Limpia", que fue sancionada por el propio Lula en 2010, cuando aún gobernaba, impida que líder del PT vuelva a ser presidente brasileño