En la capital uruguaya de Montevideo, cuatro funcionarios del Complejo Carcelario fueron tomados de rehenes por más de 40 reclusos del módulo 12 del establecimiento.

La Unidad de Comunicación del Ministerio del Interior (Unicom) informó que una efectivo ya fue liberada pero quedan dos policías de rehenes.
Los presos reclaman mejoras.


El vocero de los presos, expresó: "Hay un preso acá tiene una pierna que se la quieren imputar (sic) y no le daban la licencia médica. Hay gente que no puede estar en este sector, que es un nido de ratas. Nunca en mi vida vi tantas ratas como vi acá".

Luego, dijo relajado: "La situación está impecable, estamos hechos un éxito".

Uno de los policías, comunicó: "Estamos en una situación tensa pero estamos bien. No nos judearon, no nos lastimaron. Estamos despiertos desde las tres de la mañana. Esperamos que las autoridades del INR den una solución rápida. Hace siete u ocho horas que estamos de rehenes".
 

Una de las efectivos ya fue liberada.


Los reclusos tienen cuchillos, escopetas y municiones, tal como se viralizó en una foto. Los rehenes se encuentran en buen estado de salud, y los secuestradores tienen buena disposición a negociar de acuerdo a información difundida por Unicom.

En las primeras horas de la mañana, enviaron alimentos a los reclusos amotinados.

En tanto, más de diez horas de tensión se vivieron tras una ardua negociación, los marginales depusieron su actitud y todo volvió a la normalidad.

Cabe recordar que los internos poseían armas largas y cuchillos, con los que atraparon a tres efectivos, una mujer y dos hombres, y a otro de los presos, hijo de un empresario, por el que pidieron un rescate de 150.000 pesos uruguayo (unos 5.000 dólares).

De acuerdo con lo informado por fuentes oficiales, el reclamo de los reclusos se centraba en mejores condiciones de alojamiento, a lo que se sumó la recompensa, tal como se pudo escuchar en sus diálogos con los negociadores.

“Queremos que se cumplan las reglas como se tienen que cumplir en una cárcel. Estamos en un sector de máxima seguridad pagando nuestras consecuencias”, comenzó el diálogo, en el que los reos criticaron el maltrato que reciben sus familiares durante los días de visita.

Respecto del hijo del empresario, el recluso dijo: “Quiero 150.000 pesos ahora y te largo al rehén ... decile que si no paga, le mandamos un dedo por arriba del techo y después vemos qué hacemos”.

Con ese nivel de violencia continuaron las negociaciones, hasta que, finalmente, los amotinados depusieron su actitud, liberaron a los rehenes y se entregaron a las autoridades.

Los audios de la toma
 

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