Alerta mundial: el precio del petróleo alcanzó su valor más alto desde el inicio del conflicto en Medio Oriente
Sin acuerdo definitivo entre EE.UU. e Irán, se consolida un escenario de alta volatilidad energética a nivel global.
El mercado energético registró un nuevo pico del precio del petróleo desde el inicio del conflicto en Medio Oriente. Los resultados demorados en las negociaciones de tregua entre Irán y Estados Unidos consolidó una nueva suba del valor por barril.
Este jueves, el barril de crudo Brent superó la barrera de los 125 dólares. Esta cifra representa el punto más alto desde que comenzó el enfrentamiento.
La evolución del precio muestra un incremento del 71% en comparación con los 73 dólares que cotizaba previo al inicio de las operaciones militares en Medio Oriente.
La suba se comenzará a sentir en todo el mundo a través del encarecimiento de los combustibles y la implementación de posibles restricciones en el suministro.
En el sector aeronáutico, varias compañías ya procedieron a la suspensión de servicios debido a la imposibilidad de absorber los costos operativos derivados del precio del petróleo.
En los Estados Unidos, se registra un fenómeno inédito en las últimas décadas: el precio por litro de combustible superó el umbral de 1 dólar. Dado que en dicho mercado la comercialización se realiza por galón (equivalente a 3,78 litros), el valor actual se posiciona en torno a 1,10 dólares por litro, lo que ya ocasionó algunas protestas en distintos puntos del país.
En este marco, las proyecciones de organismos internacionales y de los países involucrados refuerzan la incertidumbre económica. Desde Irán se advirtió sobre la posibilidad de bloquear una vez más el estrecho de Ormuz, una vía marítima estratégica para el comercio de hidrocarburos.
Por su parte, la directora del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, había anticipado que una cotización sostenida superior a los 90 dólares por barril implicaría riesgos sistémicos.
Según la funcionaria, este escenario conducirá a una etapa de inflación elevada y a una potencial crisis económica de alcance mundial. El hecho de que el precio del petróleo se incremente funciona como un multiplicador inflacionario. El costo logístico y de transporte se traslada de manera directa a los precios finales de bienes industriales y productos alimenticios, afectando la estructura de costos de toda la cadena de suministros global.
Por su parte, la Reserva Federal de los Estados Unidos (FED) enfrenta una disyuntiva sobre las tasas de interés que rigen el mercado bancario. Jerome Powell, director del organismo, optó por mantener las tasas en niveles elevados para mitigar la presión inflacionaria, a pesar de las demandas de Trump para reducirlas y dinamizar la actividad económica.
Los analistas proyectan que, ante una escalada mayor del conflicto internacional, el valor del barril podría superar los 150 dólares, agravando la fragilidad del sistema financiero global.

